domingo, 23 de septiembre de 2012

¡Al Infierno por Masturbarse!





¡Al Infierno por Masturbarse!

Gálatas 5, 19-21: “Y manifiestas son las obras de la carne, que son: Adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, desenfrenos, y cosas semejantes a estas; de las cuales os denuncio, como también ya os denuncié, que los que hacen tales cosas, no heredarán el reino de Dios”. 

1 Corintios 6, 9-11: “¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No os engañéis: Ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los sodomitas, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. Y esto erais algunos de vosotros; mas ya sois lavados, ya sois santificados, ya sois justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios”. 


Efesios 5, 5-8: “Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios. Nadie os engañe con palabras vanas; porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia. No seáis, pues, partícipes con ellos. Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor: Andad como hijos de luz”

Santo Tomás de Aquino, Summa Theologiae, pt. II-II, c. 154, a. 11: “Como dijimos ya antes (a.6 y 9), existe una determinada especie de lujuria en la que hay una razón de torpeza que hace que el acto venéreo sea malo. Esto puede darse bajo un doble aspecto. En primer lugar, porque choca contra la recta razón, como sucede en todo vicio de lujuria. En segundo lugar, porque se opone también al mismo orden natural del acto venéreo apropiado a la especie humana, y entonces se llama ‘vicio contra la naturaleza’. Esto puede suceder de varios modos. Primero, si se procura la polución sin coito carnal, por puro placer, lo cual constituye el pecado de ‘inmundicia’, al que suele llamarse ‘afeminación’. En segundo lugar, si se realiza el coito con una cosa de distinta especie, lo cual se llama ‘bestialidad’. En tercer lugar, si se realiza el coito con el sexo no debido, sea de varón con varón o de mujer con mujer, como dice el Apóstol en Rom 1, 26-27, y que se llama ‘vicio sodomítico’. En cuarto lugar, cuando no se observa el modo natural de realizar el coito, sea porque se hace con un instrumento no debido o porque se emplean otras formas bestiales y monstruosas antinaturales”.

Para desarrollar el tema y leer más; ir a la Fuente: Vaticano Católico

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias por esta nota y este video. Me aclaró un montón de dudas. Quisiera saber si la polución nocturna es también un pecado y si el contenido de los sueños que no depende de uno puede ser motivo de condena. En una época yo soñaba con cosas inmundas incluyendo aberraciones contra natura. Es decir sodomía. En contra de mi voluntad confieso que experimenté un enorme placer. Pero siempre sospeché que era un pecado gravísimo que puede solucionar poniendo la alarma del despertador cada dos horas. Quisiera saber su opinión. Muchas gracias! Tomás de R. Chacabuco. Argentina

lapuertangosta dijo...

Estimado Tomás:

Nuestra opinión al respecto coincide íntegramente con la de Santo Tomás de Aquino; especificada en la Suma Teológica II-II q. 154, art 5; la que puede leer on line en este enlace:

Polución Nocturna

¡Que la Virgen lo acreciente en la Pureza!

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