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lunes, 11 de julio de 2016

San Pío I, papa y mártir (11 de julio)



San Pío I, papa y mártir.

(† 167)


San Pío, primero de este nombre, glorioso pontífice y mártir de Cristo, fue natural de la ciudad de Aquileya e hijo de Rufino, el cual después de haberle instruido en la fe cristiana, lo envió a Roma para que saliese bien enseñado en las letras humanas y divinas. Es opinión de muchos que el papa Higinio lo consagró después por obispo, y repartió con él la solicitud pastoral de toda la Iglesia. Habiendo aquel santo pontífice alcanzado la gloriosa palma del martirio, vacó la Sede apostólica solos tres días, porque era muy crecido en Roma el número de los santos, (que así se llamaban los fieles): los cuales después de emplear aquellos tres días en ayunos, vigilias y oraciones, eligieron por voz común a san Pío, y lo nombraron vicario de nuestro Señor en la tierra. Ordenó muchas cosas de gran utilidad para la santa Iglesia: Señaló las penitencias que habían de hacer los sacerdotes que fuesen negligentes en administrar el santísimo Sacramento; mandó que fuesen inviolables las heredades de las iglesias, y que no se consagrasen las vírgenes que profesan perpetua continencia hasta tener veinticinco años. Hizo un decreto por el cual mandaba que la santa Pascua se celebrase siempre en domingo como lo habían instituido los apóstoles; consagró en Roma las Termas Novacianas a honor de santa Potenciana; anatematizó a los infernales heresiarcas Valentín y Marción, y escribió varias epístolas, en las cuales resplandece la santidad y celo de este venerable pontífice. En una de ellas que escribió a Justo (a lo que parece obispo de Viena), le dice: "Ten cuidado de los cuerpos de los santos mártires, como de miembros de Cristo, que así lo tuvieron los apóstoles del cuerpo de san Esteban. Visita a los santos que están en las cárceles, para que ninguno se entibie en la fe. Los clérigos y diáconos te respeten y reverencien, no como a mayor sino como a ministro de Jesucristo. Todo el pueblo descanse, y sea amparado y defendido con tu santidad. Quiero que sepas, compañero dulcísimo, que Dios me ha revelado que tengo de acabar presto los días de mi peregrinación: sólo te ruego que estés firme en la unión de la Iglesia, y que no te olvides de mí. Todo el senado y compañía de los sacerdotes y ministros de Cristo que está en Roma, te saluda, y yo saludo a todo el colegio de los hermanos en el Señor, que están contigo". Todo esto es de san Pío, el cual después de haber acrecentado mucho la Iglesia de Dios con su celestial espíritu y gobierno, fue delatado, y cargado de cadenas, y muerto por la fe de nuestro Señor Jesucristo, como tantos otros pontífices de los primeros siglos de la Iglesia. 


Reflexión: 

Para que veas la reverencia que has de tener al santísimo Sacramento, lee las graves penas que puso san Pío a los sacerdotes que por su negligencia derramasen alguna parte del vino consagrado: "Si cayere, dice, la sangre de Cristo en el suelo, hagan penitencia por espacio de cuarenta días; si en los corporales, por tres: si penetró hasta el primer mantel, por cuatro; por nueve si llegó al segundo; y por veinte si caló hasta el tercero. En cualquier parte donde cayere, séquese todo lo que hubiese mojado; si esto no se pudiese, lávese con cuidado o raígase; y recogiendo todo lo lavado o raído, quémese y échense las cenizas en la piscina". Considera pues con qué devoción y pureza de alma y cuerpo, se ha de recibir este divino sacramento, que con tanto cuidado se ha de tratar. 


Oración: 

Atiende, oh Dios todopoderoso, a nuestra flaqueza, y alivíanos del peso de nuestros pecados, por la intercesión de tu bienaventurado mártir y pontífice Pío. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.


Fuente: Flos Sanctorum, P. Francisco de Paula Morell, 1890



miércoles, 29 de junio de 2016

San Pedro, príncipe de los apóstoles (29 de junio)



San Pedro, príncipe de los apóstoles.

(† 67 de Cristo)

El gloriosísimo príncipe de los apóstoles san Pedro fue de nación Galileo, y natural de Bethsaida, y vivía del arte de pescar. Fue hermano de san Andrés, y se dice que estaba casado con una mujer llamada Perpetua, y que tuvo una hija que fue santa Petronila. San Andrés fué quien lo llevó a Cristo, y el Señor así que lo vio le dijo: "Tú eres Simón; pero de hoy más te llamarás Pedro, que vale lo mismo que piedra"; porque había de ser piedra fundamental de su Iglesia. Viendo otro día el Señor a los dos hermanos que estaban pescando, les dijo: "Venios en pos de mí para ser pescadores, no de peces sino de hombres". Y ellos dejando sus redes lo siguieron. San Pedro era el que siempre acompañaba al Señor aun en las cosas más secretas, como cuando se transfiguró en el monte Tabor, y cuando resucitó a la hija de Jairo, y cuando se apartó a orar en el huerto. El fue, en cuya barca entró nuestro Señor a predicar: él quien confesó a Cristo por Hijo de Dios vivo, y se ofreció con gran denuedo a cualquier peligro y muerte por su amor. Y aunque permitió el Señor que lo negase para que conociese su flaqueza humana, con todo después de la resurrección, le preguntó el Señor si le amaba más que todos los otros apóstoles; y confesando Pedro que mucho lo amaba, Jesucristo lo hizo pastor universal de toda su Iglesia. El día de Pentecostés, fue el primero que predicó, convirtiendo en un sermón tres mil almas y en otro cinco mil. También hizo los primeros y estupendos milagros con que comenzó a acreditarse la predicación apostólica, dando la salud a innumerables enfermos que traían de toda la comarca de Jerusalén, a los cuales ponían en las plazas, para que cuando él pasaba, tocando siquiera la sombra de su cuerpo a alguno de ellos, todos quedasen sanos. Tuvo san Pedro su cátedra de Vicario de nuestro Señor Jesucristo, siete años en Antioquía, y veinticuatro años en Roma; y como entre los innumerables ciudadanos romanos que habían recibido la fe de san Pedro y de san Pablo, hubiese dos damas amigas de Nerón que con el bautismo habían recibido el don de la castidad, y se habían apartado del trato ruin con el emperador, aquel monstruo de crueldad y lujuria mandó encerrar a los dos santos apóstoles en la cárcel de Mamertino, y luego dio sentencia que san Pedro como judío fuese crucificado, y san Pablo como ciudadano romano fuese degollado. De esta manera acabó su vida el príncipe de los apóstoles, imitando con su muerte la muerte de Cristo clavado en la cruz, aunque por tenerse por indigno de morir en la forma que el Señor había estado, rogó a los verdugos que lo crucificasen cabeza abajo.  


Reflexión: 

¡Jesucristo crucificado! ¡San Pedro muerto también en la cruz! ¡San Pablo degollado! ¿Qué dicen a tu corazón estos adorables testigos de la verdad evangélica? ¿Quién podrá mirarlos y osará decir que nos engañaron? Para persuadir a los hombres la divinidad de su doctrina resucitaron muertos, y para que nadie pudiera sospechar siquiera que nos engañaban, se dejaron matar como mansísimos corderos. ¡Ay de aquellos, que con los lazos de sus malas pasiones tienen aprisionada la verdad de Dios tan clara y manifiesta a los sabios e ignorantes! 

Oración: 

Oh Dios que consagraste este día con el martirio de tus apóstoles Pedro y Pablo; concede a tu Iglesia la gracia de seguir en todo la doctrina de aquellos a quienes debió su principio y fundamento de la Religión cristiana. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.


Fuente: Flos Sanctorum, P. Francisco de Paula Morell, 1890

domingo, 25 de enero de 2015

Impresionante: HECHOS 15 prueba el Papado



Impresionante; HECHOS 15 prueba el Papado


La Misericordia Infinita de Dios; la Intercesión insistente y dulcísima de Nuestra Santísima Madre; derraman nuevas luces sobre la doctrina eterna e inmutable de su Santa Iglesia. En este caso, a través del apostolado del Monasterio de la Sagrada Familia.

En este extraordinario e inédito trabajo del Hno. Pedro Dimond; pueden verificarse los paralelismos bíblicos entre Hechos 15 y 1 Crónicas 28 que prueban infaliblemente la Autoridad necesaria, divina y sucesoria de Pedro (Piedra) como Príncipe de los Apóstoles.

Ver el Video en Español:





FUENTE: vaticanocatolico.com

Texto del Video: Aquí



martes, 25 de junio de 2013

Papa Hereje: Separado de la Iglesia, sin ninguna otra sentencia



Papa Hereje: Separado de la Iglesia, 
sin ninguna otra sentencia

San Antonino de Florencia (1459):

En el caso en que el Papa se convirtiera en un hereje, se encontraría, por ese solo hecho y sin ninguna otra sentencia, separado de la Iglesia. Una cabeza separada de un cuerpo no puede, siempre y cuando se mantenga separado, ser cabeza de la misma entidad de la que fue cortada. Por lo tanto, un Papa que se separare de la Iglesia por la herejía, por ese mismo hecho, dejaría de ser la cabeza de la Iglesia. No puede ser un hereje y seguir siendo Papa, porque, puesto que él está fuera de la Iglesia, no puede poseer las llaves de la Iglesia”.

(Summa Theologica, citado en Actes de Vatican I. V. Frond pub.)



San Antonino de Florencia (Florencia, 1 de marzo de 1389 - 2 de mayo de 1459), dominico italiano, cuyo nombre real era Antonino Pierozzi. Nació en 1389, hijo de un notario florentino. Entró en 1406 como dominico bajo la tutela de Giovanni Dominici, defensor de la Fe contra las herejías humanistas que comenzaban a florecer en la ciudad. Fue nombrado Arzobispo de Florencia en 1446 por nada menos  que el gran Papa Eugenio IV, el mismo que dijera una vez y para siempre: “La Santa Iglesia Romana cree firmemente, profesa y enseña que aquéllos que no están en el seno de la Iglesia Católica, no solamente los paganos, sino también los judíos o herejes y cismáticos, jamás compartirán la vida eterna, e irán irremediablemente al fuego eterno preparado para el Diablo y sus ángeles, a no ser que se hayan unido a la Iglesia antes de morir…” (Cantate Domino).  San Antonino murió en Florencia en mayo de 1459, a la edad de 70 años. Entre sus obras destacan la Summa sacrae theologiae y la Chronica. Se lo reconoce por sus sermones edificantes. Fue canonizado por el papa Adriano VI en 1523 y su fiesta tradicional es el 10 de mayo.

martes, 18 de junio de 2013

Cuando el "Papa" es explícitamente HEREJE...



Cuando el "Papa" es explícitamente HEREJE...

San Francisco de Sales:


“Ahora, cuando él [el Papa] es explícitamente hereje, cae ipso facto de su dignidad y fuera de la Iglesia…” 

"Or, quand il est heretique expres, ipso facto, il tumbe de son grade hors de l’Eglise..."

San Francisco de Sales, "Meditaciones sobre la Iglesia (Controverses)", Cap. VI, art 15 (Extracto)

lunes, 17 de junio de 2013

Un Papa que se manifiesta hereje, cesa de ser Papa


Un Papa que se manifiesta hereje, cesa de ser Papa

San Roberto Belarmino: 
Un papa que se manifieste hereje, por ese mismo hecho (per se) cesa de ser papa y cabeza, así como por lo mismo deja de ser un cristiano y miembro de la Iglesia. Por tanto, él puede ser juzgado y castigado por la Iglesia. Este es la enseñanza de todos los Padres antiguos, que enseñaban que los herejes manifiestos pierden inmediatamente toda jurisdicción”.

San Roberto Belarmino, Cardenal y Doctor de la Iglesia, De Romano Pontifice, II, 30

domingo, 9 de junio de 2013

A la INMEDIATEZ de la HEREJÍA de un Papa



A la INMEDIATEZ de la HEREJÍA de un Papa 

San Alfonso de Ligorio (1787), Doctor de la Iglesia: 

"Si alguna vez un Papa, como persona privada, cayera en herejía, él perdería inmediatamente el pontificado"

S. Alfonso de Ligorio: "La Verdad de la Fe", Parte III, Capítulo VIII; 9

lunes, 3 de junio de 2013

Responsabilidad del Papa



Responsabilidad del Papa

"En cuanto a Nos, hemos cumplido con Nuestro deber, como cualquier otro Romano Pontífice lo hubiese hecho. El alto cargo que plugo al cielo investirnos, a pesar de nuestra indignidad, como por otra parte la fe de Cristo, fe que profesáis a una con Nos, Nos dicta nuestra conducta.
No podríamos haber obrado diferente, sin hollar Nuestra conciencia, sin faltar al juramento que Nos hemos hecho al subir a la Cátedra de Pedro, y sin violar la jerarquía Católica, base dada a la Iglesia por Nuestro Señor Jesucristo.
Nos esperamos sin temor el veredicto de la historia"

Papa San Pío X, "Une Fois Encore"

domingo, 30 de septiembre de 2012

¿Es tu Iglesia "católica" la Verdadera Iglesia Católica que fundó Jesucristo?

Antipapa Juan Pablo II besando el Corán


¿Es tu Iglesia "católica" 
la Verdadera Iglesia Católica 
que fundó Jesucristo?

Nuestra Iglesia tiene 2000 años, fundada por Jesucristo en el Papado perenne de Pedro, el Primer Papa. Garantizando en él y en sus sucesores la indefectibilidad, inmutabilidad e infalibilidad de la verdadera Doctrina Cristiana. Es decir que ningún Papa puede desdecirse ni desdecir lo que ya otra antecesor ha pronunciado solemnemente, una vez y para siempre, desde la Cátedra de Pedro.

¿Tu Iglesia ha sido fundada en el año 1965 con la promulgación solemne del pérfido y falso "Concilio Vaticano II"? Entonces tu Iglesia no es la verdadera Iglesia que fundó Cristo; ni tu fe es la Fe que podrá salvarte.

Nosotros creemos que Fuera de la Iglesia Católica No hay Salvación, juntamente con todos los Papas: Ver las Pruebas Aquí.

¿Tú crees, en cambio, con el Vaticano II, Lumen Gentium # 16 que: “la divina Providencia tampoco niega los auxilios necesarios para la salvación a quienes sin culpa no han llegado todavía a un conocimiento expreso de Dios y se esfuerzan en llevar una vida recta, no sin la gracia de Dios"? Pues esa no es la verdadera Iglesia de Cristo, que en su Nuevo Testamento declara, en Romanos 1 ,19-21: “Puesto que lo que se puede conocer de Dios, les es manifiesto a ellos. Porque Dios se lo manifestó. Porque las cosas de él invisibles, se ven después de la creación del mundo, considerándolas por las obras criadas; aun su virtud eterna, y su divinidad: DE MODO QUE SON INEXCUSABLES".

Nosotros creemos con todos los Papas que quien no se somete al Sumo Pontífice y a la Sede Apostólica, queda excluido de la Iglesia Católica (1)

¿Tú crees, en cambio, con el Vaticano II, Lumen Gentium # 15, que: “La Iglesia se reconoce unida por muchas razones con quienes, estando bautizados, se honran con el nombre de cristianos, pero no profesan la fe en su totalidad o no guardan la unidad de comunión bajo el sucesor de Pedro.”? Pues tu religión no es la religión que fundó Cristo hace 2000 años, ¡y te irás al infierno si no te conviertes!

Nosotros creemos que la Iglesia REPRUEBA a los que sienten de un modo diverso a lo que la Iglesia Católica ha enseñado SIEMPRE (2)

¿Tú crees, en cambio, con el Vaticano II, Nostra Aetate (#4), que: “no se ha de señalar a los judíos como reprobados de Dios ni malditos"? Pues tu Iglesia es falsa y todos los que a sus herejías adhieren se condenarán, como se condenarán los antipapas heréticos del Vaticano II, los judíos y cismáticos:



Papa Eugenio IV, Concilio de Florencia, “Cantate Domino”, 1441, ex cathedra: 

“La Santa Iglesia romana firmemente cree, profesa y predica que nadie que no esté dentro de la Iglesia católica, no sólo los paganos, sino también judíos o herejes y cismáticos, puede hacerse partícipe de la vida eterna, sino que irá al fuego eterno que está aparejado para el diablo y sus ángeles (Mat. 25, 41), a no ser que antes de su muerte se uniere con ella; y que es de tanto precio la unidad en el cuerpo de la Iglesia (ecclesiastici corporis) que sólo a quienes en él permanecen les aprovechan para su salvación los sacramentos y producen premiso eternos los ayunos, limosnas y demás oficios de piedad y ejercicios de la milicia cristiana. Y que nadie, por más limosnas que hiciere, aun cuando derramare su sangre por el nombre de Cristo, puede salvarse, si no permaneciere en el seno y unidad de la Iglesia católica”

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(1) El Papa Pío IX, Amantissimus (# 3), 8 de abril de 1862: “Hay otras pruebas, casi incontables, extraídas de los testigos más confiables que clara y abiertamente testifican con gran fe, exactitud, respeto y obediencia que todos los que quieren pertenecer a la verdadera y única Iglesia de Cristo deben honrar y obedecer a esta Sede Apostólica y al Romano Pontífice.”/ El Papa Pío VI, Charitas (# 32), 13 de abril de 1791: “Por último, una palabra permanece junto a Nos. Porque nadie puede estar en la Iglesia de Cristo sin estar unido con su cabeza visible y fundada en la Sede de Pedro.”/ El Papa León XIII, Satis Cognitum (# 9), 29 de junio de 1896: “Tal ha sido constantemente la costumbre de la Iglesia, apoyada por el juicio unánime de los Santos Padres, QUE SIEMPRE HAN MIRADO COMO EXCLUIDO DE LA COMUNIÓN CATÓLICA Y FUERA DE LA IGLESIA A CUALQUIERA QUE SE SEPARE EN LO MÁS MÍNIMO DE LA DOCTRINA ENSEÑADA POR EL MAGISTERIO AUTÉNTICO.”

Recordemos que los Antipapas del Vaticano II han sido los primeros promotores de estas herejías, y que ellos no son Papas verdaderos (por más que usen ese nombre y casi todo el mundo los reconozca como tal) porque un Papa no puede ser hereje, ni contradecir la doctrina ya definida de Cristo a través de otro Papa.

(2): Papa Eugenio IV, Concilio de Florencia, Bula Cantate Domino, 1442, ex cathedra: “La sacrosanta Iglesia Romana, fundada por la palabra del Señor y Salvador nuestro, firmemente cree, profesa y predica a un solo verdadero Dios, omnipotente, inmutable y eterno, Padre, Hijo y Espíritu Santo (…) A cuantos, por consiguiente, sienten de modo diverso y contrario, [la sacrosanta Iglesia Romana] los condena, REPRUEBA y anatematiza, y proclama que son ajenos al cuerpo de Cristo, que es la Iglesia” 

Para más información, visite: Vaticano Católico 

 

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