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sábado, 18 de abril de 2009

DOCTRINA PROTESTANTE



DOCTRINA PROTESTANTE


Existen doctrinas protestantes para cuyo recto entendimiento serían necesarios tratados enteros de Teología, v. gr., acerca de la naturaleza de la Gracia, de la Justificación, de la verdadera Iglesia de Cristo, etc.
Pretendemos aquí solamente enumerar, no todas, sino sólo las principales doctrinas profesadas por algunas o por muchas sectas protestantes y rechazadas por los católicos, pero no se debe pensar que al indicar el error de la secta, p. e., de los Pentecostales, queremos significar que aquel error es el único que tienen o que todas las otras lo admiten.


1. Dificultades.


No siempre es fácil atribuir a una secta una doctrina determinada. Existen confesiones de fe, cuyo sentido es ambiguo, o al menos no es claro (v. gr., los 39 Artículos de Religión de los Anglicanos), y ésta es la causa de que entre los miembros de una misma secta, lo que creen algunos es negado por otros, y, sin embargo, todos quieren fundarse sobré la Biblia y todos creen interpretarla fielmente. Entre las sectas que no tienen Confesión alguna de Fe, sus doctrinas se coligen de los escritos o dichos de sus fundadores o de sus sucesores, pero no siempre concuerdan, y de ahí que resulten divergencias religiosas entre sus propios secuaces.
No es nuestro deseo atacar a los protestantes con esta enumeración de doctrinas, sino sólo indicar obje­tivamente lo que se cree en una u otra secta y por esto indicamos las sectas que profesan tal o cual doctrina contraria a la doctrina de la Iglesia Católica. Ni tampo­co queremos significar que cada una de estas doctri­nas haya sido la causa de una nueva secta o de una nueva división. Alguna lo fué, ciertamente, pero de ordinario, además de la doctrina, interviene otra causa, de las indicadas en el capítulo IV.
En efecto, considerando el conjunto de las doctrinas protestantes, apenas queda artículo de fe católica que no sea negado por alguna secta. Sin embargo, existen algunas verdades fundamentales, profesadas por muchas sectas, p. e., Dios Creador, la Biblia, libro sa­grado e inspirado, la Divinidad de Jesucristo, la Re­dención, etc., de las cuales pueden partir los hombres de buena voluntad para aproximarse y con la gracia de Dios, llegar a aquella unidad que Jesucristo pidió al Padre en la última Cena.
Tomemos como ejemplo los cuatro "Non possumus" (no podemos) de algunos protestantes (1), en los cuales éstos declaran que no pueden estar de acuerdo con los Católicos, esto es: que tengamos en la Iglesia de Cristo una autoridad infalible principalmente en la in­terpretación de la Biblia en lo que respecta a cuestiones de fe y moral; que María, la Madre del Señor, sea mediadora e intermediaria entre Cristo y los hombres; que la gracia santificante nos haga "santos" (justificados); que la relación entre Cristo y la Iglesia sea como la que existe entre la cabeza y los miembros. Ahora bien: partiendo de un punto común, p. e., de la Biblia, libro sagrado e inspirado para ambas partes y expli­cando qué es lo que la Iglesia Católica enseña propiamente sobre la infalibilidad del Papa, sobre la mediación de María, sobre la naturaleza de la gracia santificante y sobre el Cuerpo Místico de Cristo, se podrían quitar algunos prejuicios y llegar a algún acercamiento, principio de posterior inteligencia.


2. Esfuerzos para conseguir algún acercamiento.


Para unirse, los protestantes han realizado algunas tentativas entre ellos (2), y trataron de llegar a un acuerdo en la Conferencia de 1948. No pudo tomar parte la Iglesia Católica, la cual, por estar íntimamente convencida de poseer ya aquella unidad de doctrina que Cristo quiso para su Iglesia, no puede considerarse como una de tantas Iglesias o sectas que van en busca de la Unidad y esto, no precisamente por soberbia, sino por su misma naturaleza; la Iglesia no puede emplear términos conciliadores con lo que considera error; es ya la Una Sancta que buscan los Protestantes; en su doctrina, nada tiene que cambiar, nada que recibir, de ahí su intransigencia, no con los hombres de buena voluntad que desean conocer la verdad, sino con los errores que profesan. Por otra parte, la Iglesia ya tiene su Credo, bien definido, del cual no se puede apartar y que to­dos los protestantes pueden estudiar.


a. Las cuatro doctrinas fundamentales.


Sin pretender enunciar las todas, solamente indicamos algunas doctrinas que la Iglesia Católica considera contrarias a las verdades reveladas.
Si examinamos atentamente las doctrinas que pro­fesan casi todas las sectas, fácilmente observaremos que existen cuatro, las cuales se pueden llamar gene­rales y fundamentales del Protestantismo: 1) La justificación por la fe sola; 2) La Biblia, única regla de fe; 3) el libre examen; 4) La negación de la autoridad del Papa. Si con respecto a las tres primeras puede encon­trarse aquí y allí alguna excepción, todos los protes­tantes están de acuerdo en lo que se refiere a la cuarta.


4. Principales doctrinas opuestas a la doctrina católica.


Especefiquemos ahora algunas otras doctrinas.


Dios. —Dios es, según la Ciencia Cristiana, la sola Mente (con M mayúscula) que existe; fuera de El todo es mente (con m minúscula) mortal y pura apariencia.


SANTÍSIMA TRINIDAD. —La, niegan los Antitrinitarios (Socinianos, Unitarios, Cristadelfos). Según los Swedenborgianos, no es de personas, sino de esencia. Según los Tremolantes, de la misma manera que existe el Espíritu-Padre, así también existe el Espíritu-Madre. Según los Cristadelfos, el Espíritu Santo no es otra cosa que el "efluvio transmisor" de Dios.


JESUCRISTO.—Es un mito idealizado por el entusiasmo de los primeros cristianos (Escuela de Bauer); no es Dios, al menos como el Padre (Antitrinitarios); su divinidad fué progresiva (Schwenkfeldianos); solamente después de su muerte fué hecho partícipe de la divinidad (Socinianos); es el más grande de los profetas pero no es Dios (Unitarios); la naturaleza divina murió con la naturaleza humana sobre la Cruz (Musculus); es santificador del género humano según la naturaleza divina (Osiander); es la manifestación de Dios, pero su persona no se distingue de la de los hombres (Ciencia Cristiana); su cuerpo está presente en todas partes (Ubicuitarios); murió solamente por los elegidos (Bautistas Particulares, Calvinistas); nació como todos los otros hombres (3) — por lo tanto, María no fué virgen en el parto; Cristo tuvo otros hermanos naturales (Metodistas), de ahí que María, no fué vir­gen después del parto.


SACRAMENTOS. —Solamente existen dos: Bautismo y Cena del Señor (casi todas las sectas). Ni incluso estos dos son necesarios (Cuáqueros, Ejército de Salvación).


BAUTISMO. —No es necesario (Cuáqueros, Ejército de Salvación); solamente es válido el de los adultos (Bautistas); debe ser de inmersión (Bautistas, Iglesia de Cristo Santidad, etc.); debe ser de inmersión triple (Hermanos inmersionistas); no borra el pecado original (Luteranos, Calvinistas); ni todos los pecados (Brentz). Con el bautismo de los muertos un individuo , puede hacerse bautizar para salvar a otro que murió fuera de la secta y de este modo salvarlo (Mormones, Iglesia Neo-Apostólica).


CENA DEL SEÑOR. —La presencia del Señor es real pero juntamente con la sustancia del pan y del vino (Lute­ranos); es virtual (Calvinistas); es simbólica (Zuinglianos); necesariamente se debe administrar bajo las dos especies (casi todas las sectas); es sencillamente una conmemoración de la Pasión (Discípulos); se puede distribuir a todos aquellos que se acerquen (Iglesia cristiana, Hermanos abiertos); solamente a los de la secta (Hermanos cerrados); no es Sacramento (Cuá­queros, Ejército de Salvación); la Misa no es sacrificio (muchas sectas); es una idolatría maldita (Catecismo de Heidelberg, cuest. 80).


JUSTIFICACIÓN. —Consiste en la sola imputación de los méritos de Cristo (Luteranos, Calvinistas, etc.); el hombre se justifica por la fe sola (confianza) (Luteranos); por el simple asentimiento a las verdades reve­ladas (Glasitas, Sandomianos); por la fe en el reino de Dios sobre la tierra (Sociedad del templo); la gracia quita la posibilidad de pecar (Iglesia de Santidad de los Peregrinos); los justificados no tienen obligación de observar los preceptos (Antinomianos); para salvar-se basta creer que Jesucristo murió por todos y por cada uno de nosotros (Morisonianos); el don de lenguas es signo de la total santificación (Iglesia de Dios en Cristo); la salvación se obtiene si uno tiene la persuasión y seguridad de salvarse (Metodistas, et­cétera).


PREDESTINACIÓN. —TODOS están predestinados a la gloria (Universalistas); unos son predestinados a la gloria, otros al infierno (Calvinistas, Bautistas particu­lares); algunos son absolutamente predestinados a la gloria, los otros pueden salvarse (Baxterianos).


PECADO. —La concupiscencia es pecado (Luteranos); Dios fué autor, origen y causa del pecado de Adán (Hopkinsitas); los pecados de los elegidos son imputables a Cristo (Crispitas); el pecado no es otra cosa que una ilusión (Ciencia Cristiana); no existe diferencia entre mandamientos y consejos (Spaneberg).


ARREPENTIMIENTO. —ES un cambio del entendimiento pero no dolor de los pecados (Morisonianos).


OBRAS. —Las obras meritorias son negadas por casi todos los protestantes. Las obras anteriores a la justificación no pueden ser buenas (Luteranos); son un im­pedimento para la salvación (Amsdorfianos).


SAGRADA ESCRITURA. —La interpretación libre (casi todas las sectas); debe hacerse según la interpretación. de la fundadora María Baker (Ciencia Cristiana); debe ser verbal (Plymutistas); es la única regla de fe (casi todas las sectas); sin los libros deuterocanónicós del Antiguo Testamento (casi todas las sectas); sin los libros que carecen de sentido angélico como son los Hechos de los Apóstoles, las Epístolas de San Pablo (Swedenborgianos); sin los libros del Antiguo Testa-mento (Iglesia original de Dios, Discípulos); más que de la Biblia se debe hacer caso de la luz interior (Cuáqueros); de la palabra interior de Dios (Schwenkfeldianos); no está inspirada (Unitarios); tenemos otros libros inspirados (Mormones, Ciencia Cristiana).


IGLESIA. —Es toda congregación de fieles (Congre­gacionistas); son las tres Iglesias que han conservado el Episcopado, es decir, los Católicos, los Anglicanos y la Iglesia de Oriente (Anglo-Católicos); la Iglesia debe existir sin Credo, sin liturgia, sin sacerdocio, sin sacramentos (Cuáqueros); sin capillas, sin sacramentos, sin culto exterior (Borelitas); la Iglesia Católica es la Igle­sia de Babilonia, la Iglesia Protestante es la Iglesia fi­listea y después de 1757 comenzó la Iglesia nueva de Jerusalén (Swedenborgianos). La autoridad suprema eclesiástica es, entre los Anglicanos, el rey o la reina de Inglaterra; entre los Luteranos, si la Iglesia está unida al Estado, el rey o el príncipe; si no está unida, el Sínodo; en la Iglesia Católica-Apostólica, los doce Apóstoles todos iguales entre si; en la Igle­sia Neo-Apostólica, el Stammapostol; en la Iglesia de Jesucristo dentista, la fundadora mientras vivió, y después la Iglesia madre de Boston; en la Iglesia Valdense, el Sínodo y la Mesa; en la Iglesia Mor mona, el Presidente del Consejo Supremo que puede recibir todavía nuevas revelaciones y nuevas doctri­nas; en la Iglesia de Dios y de los Santos en Cristo, un jefe elegido directamente por Dios; entre los Congregacionalistas, cada una de las congregaciones; entre los Presbiterianos y Reformados, la Asam­blea General o el Sínodo general ; entre los Metodis­tas, la Conferencia General; entre los Episcopalianos, la Convención de los Obispos de los Estados Unidos.


ESCATOLOGÍA: INFIERNO. —El infierno no existe (Testigos de Jehová); es temporal (Universalistas); consiste en la aniquilación de los réprobos (Adventistas del 7.° Día, Cristadelfos, Milenaristas).


JUICIO UNIVERSAL. —Tuvo lugar en 1757 (Swedenbor­gianos); precede al Milenio (Asambleas de Dios, Iglesia internacional del Evangelio cuadrado, Iglesia de santidad de los Peregrinos, etc.); sigue el Milenio (Igle­sia Católica-Apostólica o Irvingitas).


PURGATORIO. —NO existe (Todas las sectas).


OTRAS DOCTRINAS. —REVELACIONES NUEVAS. —Dios revela aún nuevas doctrinas a su Jefe (Mormones).


ORDENES SAGRADAS. —Todos los ministros son iguales (Luteranos, Calvinistas); todos los cristianos son sacerdotes (Congregacionalistas); también las mujeres pueden predicar en la Iglesia (Columna de Fuego) y ser ordenadas (Luteranos daneses).


MATRIMONIO. —Existen dos clases de matrimonio: el terreno y el celestial: el primero se contrae con una sola mujer, el segundo con todas las que se quiera y perdura incluso en la otra vida (Mormones).


JURAMENTO. —Ningún juramento es licito (Cuáqueros); el juramento al Rey es contrario a la independencia de la Iglesia (Presbiterianos de Escocia).


Al considerar tantas doctrinas tan opuestas y que las sectas que las profesan creen se encuentran en la Biblia, cabe preguntarse si Jesucristo ha enseñado todo esto y si ha dejado a su Iglesia sin una norma, sin una autoridad que determinase entre estas doctrinas cuá­les son suyas y cuáles no.


5. Luchas doctrinales.


Conviene notar aquí que las sectas protestantes no se conforman con atacar a la Iglesia Católica, sino que luchan ásperamente entre sí. Los Discípulos dicen que todas las sectas, menos la suya, son antibíblicas
La Iglesia de Dios con sede en Anderson lnd. afir­ma que todas las sectas menos la suya forman la Igle­sia apóstata del Apocalipsis y son todas hijas de la Gran Babilonia (la Iglesia Católica); los Mormones y Cristadelfos, que todos, menos ellos, son gentiles y paganos. Los Mormones y los Cientistas no son considerados por muchas sectas como Cristianos, porque además de la Biblia, admiten otros libros sagrados. Los Adventistas del 7.° Día por su observancia del Sábado en lugar del Domingo, los Pentecostales por su doctri­na de las "Lenguas" son combatidos vivamente por las otras sectas, etc.
Ni faltan tampoco libros protestantes que llegan a hacer mofa de alguna secta. El poema heroico-cómico Hudibras, de Samuel Butler, fué escrito contra los Puritanos: el Quijote Espiritual, de R. Graves, contra los Metodistas; los fogosos escritos del pseudónimo Mar-Prelate, contra los Anglicanos; los Calvino-Turcica secreta eorumdemque Apocalypsis, de Teonesto Cogamandolo, contra los Calvinistas, etc.


6. Cambio de doctrina.


Se encuentran también algunas sectas que con el correr del tiempo cambian de doctrina. La cuarta Confesión de Fe de los Valdenses (1655) es una copia de la Confesión galicana con el decreto de la predestinación calvinista. En 1894, el Sínodo valdense suavizó la doctrina declarando que "al considerar como revelada la misericordiosa elección de Dios, la Iglesia (Valdense) reconoce como verdad no menos claramente enseñada en las Sagradas Escrituras que Dios quiere la salvación de todos los hombres" y en el Manuale Compendio delle veritá del Cristianesimo, mandado reunir por el mismo Sínodo en 1931, se lee: "En cuanto a la teoría de una doble predestinación, de unos a la salvación, de otros a la perdición, no es sostenible con argumentos de la Escritura y repugna al sentimiento cristiano."
Benson (4), hablando de los Presbiterianos escoce­ses, escribe: "No todos toman la doctrina del decreto de Calvino como suena, y de hecho proceden como si dijesen: Todos nosotros somos Calvinistas en nuestras oraciones, pero somos Arminianos en nuestras obras.
Omitimos el cambio de doctrina que tuvo lugar entre los Anglicanos, el cual los condujo paulatinamente a dividirse en tres grupos: Iglesia baja, alta y ancha, permaneciendo los tres en la Iglesia anglicana.
Sucede a veces en las misiones que las sectas para no interrumpirse mutuamente se dividen el campo de acción, cediendo una secta a otra de diferente doctri­na, algunas zonas evangelizadas por la primera. Este cambio pareció tan extraño que algunos protestantes (5) reclamaron diciendo que no se debían tratar los fieles como si fuesen un rebaño de ovejas y de hecho algunos grupos se declararon independientes.
Entre las Sociedades misionales interdenominacio­nales, es decir: las que admiten miembros de diferentes denominaciones, ocurre que si un misionero paidobautista (Calvinistas, Luteranos, etc.) funda una misión y le sucede un antipaidobautista (Bautistas y muchos otros), los convertidos y bautizados en su infancia deberán creer que su bautismo fué inválido, y que todos deberán bautizarse de nuevo.


P. Camilo Crivelli, S. J.


Notas:


(1) Protestantisme Francais: P. MAURY, Positiones Protestantes, París, 1945.


(2) Conferencias de Lausana, 1927 y de Edimburgo, 1937.


(3) Doctrina permitida por la «Doctrine in the Church of England», 1938, pp. 82-82.


(4) Non Catholic Denominations, Londres, 1910.


(5) ONDERDONK: Glimpse at Mexico, Nashville, 1930.


FUENTE: http://www.statveritas.com.ar/Varios/Crivelli_01.htm

martes, 8 de julio de 2008

El Mito de Martín Lutero


EL MITO DE MARTÍN LUTERO

¿Por qué la escasez de los escritos de Lutero en las librerías protestantes? No lo sé de primera mano. Pero si se leen los pasajes a continuación, se concluiría (así lo creo) que Lutero ha sido silenciado debido a que su verdadera teología es una vergüenza para sus seguidores. Ellos han preferido propagar la imagen de benevolencia y grandilocuencia, del apasionado líder, la del iluminado patriota. Porque si la gente realmente conociera lo que Lutero pensaba y enseñaba, estarían horrorizados.Puedo deducir que los seguidores de Lutero del siglo XX {y XXI} han tenido éxito en donde la Iglesia del siglo XVI no lo tuvo, en silenciar a Martín Lutero. Del hecho que el trabajo de Lutero se extiende más allá de los cincuenta volúmenes, no hemos tratado de ofrecer una revisión aquí, hemos seleccionado sus ideas más sorprendentes, y sí, las más incendiarias. Debido a que la resistencia de una cadena está determinada por sus eslabones más débiles.Ahora, una objeción de aquellos que no han leído los escritos de Lutero de primera fuente, podría ser, que argumenten que están fuera de contexto, y por lo tanto, no son confiables como una exacta representación del pensamiento de Lutero. Sin embargo, he referido la fuente bibliográfica en cada extracto. Para que se consulte la fuente y se vea por sí mismo. Se encontrará que ninguno de estos pasajes significa algo diferente de lo que aquí se expone; por supuesto, reto a cualquiera a que imagine cualquier contexto que pueda cambiar el sentido de estas palabras. La intención de Lutero es muy clara. Una segunda objeción podría ser que estos escritos pueden ser refutados por otros del mismo autor. Responderemos entonces, que la contradicción no hace a un individuo más confiable, sino al contrario.En cualquier caso, ud. será el que juzgue... dejemos que Lutero hable por sí mismo.

Lutero dijo: "Sé un pecador"

"Sé un pecador, y peca fuertemente, pero deja tu confianza aún más fuerte en Cristo, y regocíjate en Él, quien ha triunfado sobre el pecado, la muerte y el mundo. Cometeremos pecados mientras estemos aquí, debido a que este no es el lugar en donde la justicia reside... Ningún pecado puede separarnos de Él, incluso si cometemos asesinato o adulterio miles de veces cada día.”Fuente bibliográfica: "Que tus pecados sean graves, del proyecto de Wittenberg". Traducido por E. F., de la obra del Dr. Martin Lutero, "Saemmtliche Schriften", Carta no. 99, 1 agosto de 1521.
Lutero realmente está diciendo que nuestras acciones, incluso las más pecaminosas imaginables, ¡no importan! Está diciendo que podemos cometer todos los pecados que deseemos, deliberadamente, presuntuosamente, a propósito, ¡y que no nos separaremos por esto de Dios! Después de todo, únicamente requerimos nada más que la fe para ser salvos. Todo lo que hacemos es incidental (de poca importancia). Por supuesto cualquiera que esté familiarizado con la Biblia, podrá notar que no es una enseñanza cristiana. Por medio de las Escrituras podemos decir que el pecado nos separa de Dios, recordemos como serán separadas las ovejas de los cabritos (San Mateo 25, 32). Y el trigo de la cizaña (San Mateo 13, 30). Y los árboles fértiles de los estériles (San Mateo 3, 10)La Biblia en Hebreos es clara: Seremos juzgados por como vivimos nuestra fe. Y el pecado nos asegurará un juicio severo. Hebreos 10, 26-29: Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda sacrificio por el pecado, Sino una horrenda esperanza de juicio, y hervor de fuego que ha de devorar á los adversarios. El que menospreciare la ley de Moisés, por el testimonio de dos ó de tres testigos muere sin ninguna misericordia: ¿Cuánto pensáis que será más digno de mayor castigo, el que hollare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del testamento, en la cual fue santificado, é hiciere afrenta al Espíritu de gracia?
La redención que Jesús ganó para nosotros, gratuitamente, no se impone a quien no está en la disposición de recibirla. Debemos elegirla voluntariamente, abrazarla y muy frecuentemente sufrir por ella. "Cualquiera que desee seguirme, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame" (San Mateo 16, 24).

Lutero dijo: Hacer el bien es más peligroso que pecar.
"Aquellas piadosas almas que hacen el bien para ganar el reino de los cielos, no solo nunca tendrán éxito, sino que deben incluso ser reconocidos entre los impíos. Y es más importante que se cuiden de las buenas obras que del pecado.Fuente bibliográfica: Wittemberg, VI, 160, citado por O'Hare en "Los hechos acerca de Lutero". Libros TAN, 1987, p 122
Ud. deberá estar pensando, ¿Pudo él haber escrito lo que he leído? "Es más importante que se cuiden de las buenas obras que del pecado". Léalo de nuevo, sólo para asegurarse.¿Lo ve? Ud. leyó bien la primera vez. Lutero nos advierte en contra de las buenas y justas obras. Nos dice, no se preocupen del pecado, Jesús se ocupará de éste. Pero hacer el bien, es algo que no tienes que observar. Especialmente si se piensa ser bondadoso, generoso y amoroso, esto afectará negativamente el resultado del juicio final.En su arrogancia, Lutero ignora verso tras verso de la Escritura, Nuevo y Antiguo Testamentos, en donde nos es dicho que el modo que vivimos nuestra fe, será el criterio bajo el cual seremos juzgados. Como San Pablo lo hace eminentemente claro en Romanos 2, 5-11... el justo juicio de Dios, pagará a cada uno respecto a sus obras. Y nuevamente en 2 Corintios 5, 10 puesto que todos hemos de comparecer ante el tribunal de Cristo para que reciba cada uno según lo que hubiere hecho por el cuerpo, bueno o malo.
Lutero fue absoluta y monumentalmente incorrecto, e incorrecto por todos los tiempos. ¿Dónde dice en la Escritura que podemos, sin provocación alguna, causar estragos en nuestros hermanos y hermanas y cínicamente asesinar a miles de personas cada día y esperar ser salvos? En ninguna parte, por supuesto.Únicamente el arrepentimiento sincero puede curar la ruptura que el pecado crea entre el individuo y Dios, el tipo de arrepentimiento sincero que uno evidencia cuando encara sus propios pecados honrada y justamente y diciéndolos de viva voz en el sacramento de la Confesión... Y Lutero nunca menciona el arrepentimiento en sus pasajes, ni siquiera estando cerca la muerte.

Lutero dijo: No existe el libre albedrío....
con respecto a Dios, y todo lo concerniente a la salvación y condenación, el hombre no tiene libre albedrío, sino que es un esclavo, prisionero o cautivo, o de la voluntad de Dios o de la de Satanás.Fuente bibliográfica: Del Ensayo, "Esclavitud de la Voluntad", "Martín Lutero: Selecciones de sus escritos", ed. Dillenberger, Anchor Books, 1962, p 190.]... actuamos por necesidad (como sinónimo de inevitable), y no por libre albedrío. La facultad del libre albedrío es nula...Fuente bibliográfica: Del Ensayo, "Esclavitud de la Voluntad", "Martín Lutero: Selecciones de sus escritos", ed. Dillenberger, Anchor Books, 1962, p 188.El hombre es como un caballo. ¿Saltará Dios sobre la montura? Entonces el caballo es obediente y se acomoda él mismo a cada movimiento del jinete y se dirige adónde éste lo conduzca. ¿Soltará Dios las riendas?. Entonces Satanás se lanzará al lomo del animal, y lo doblegará, y lo someterá con las espuelas al capricho de su nuevo jinete... Por tanto, la necesidad (como sinónimo de inevitable), no el libre albedrío, es el principio que controla nuestra conducta. Dios es el autor de todo lo malo y lo bueno y, así como Él concede la felicidad a aquellos que no lo merecen, así también condena a otros que no deseaban ese destino.Fuente bibliográfica: "De Servo Arbitrio", 7, 113 seq., citado por O'Hare en "Los hechos acerca de Lutero", Libros TAN, 1987, pp 266-267
Todos estos pasajes pertenecen a un panfleto que Lutero escribió, titulado, "De Servo Arbitrio" o "La esclavitud de la voluntad", en los cuales, "el gran reformador" trabaja arduamente para presentar el caso en el que el libre albedrío no existe.La Escritura, por supuesto, discrepa tanto de palabra como de espíritu. En Eclesiástico 15, 11-20, encontramos: "No digas: Mi pecado viene de Dios, que no hace Él lo que detesta. No digas que Él te empujó al pecado, pues no necesita de gente mala... Dios hizo al hombre desde el principio y le dejó en manos de su albedrío. Si tú quieres, puedes guardar sus mandamientos y es de sabios hacer su voluntad. Ante ti puso fuego y el agua; a lo que tu quieras tenderá la mano."
Como se puede observar, la Escritura es bastante clara en esta cuestión: Dios hizo al hombre desde el principio y le dejó en manos de su albedrío. Pero se objetará, el Eclesiástico es apócrifo, Lutero lo descartó, cuestionando su canonicidad. Y sin extrañarnos, respondemos, considerando cómo directamente refuta sus enseñanzas... Pero también podemos indicar Deuteronomio 30, 19-20: Yo invoco hoy por testigos a los cielos y a la tierra de que os he propuesto la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Escoge la vida para que vivas, tú y tu descendencia, amando a Yahvé, tu Dios, obedeciendo su voz y adhiriéndote a Él
...Así, vemos que el hombre es más que simplemente libre de decidir, está obligado a decidir.Y más temprano todavía, en Génesis 4, 7: ¿No es verdad que, si obraras bien, andarías erguido, mientras que, si no obras bien, estará el pecado a la puerta como fiera acurrucada, acechándote ansiosamente, a la que tú debes dominar? Cesa, que él siente apego a ti, y tu debes dominarle a él.
Y, finalmente en Juan 15, 15: Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: mas os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os he hecho notorias.
Nuestro Señor expresa su amor por nosotros, sus seguidores. Difícilmente suena como un jinete sobre su caballo.Como de costumbre, San Pablo tiene la última palabra: Gálatas 2, 17: Y si buscando nosotros ser justificados en Cristo, también nosotros somos hallados pecadores, ¿es por eso Cristo ministro de pecado? En ninguna manera.Una directa contradicción a la declaración de Lutero: "Dios es el autor de lo bueno y lo malo". Difícil de imaginar.La posición de Lutero no implica responsabilidad. Sin responsabilidad, no hay sentido en aprender o en buscar la perfección en el curso de nuestras vidas. No hay dignidad incluso. Sólo la más desolada y la más opresiva coacción que le quita a la vida humana absolutamente cualquier significado. Lo que se haga en la vida, incluso el amor al prójimo, no significa nada, de acuerdo a Lutero. Las dificultades, los sufrimientos y la perseverancia, significa nada. La voluntad ni siquiera está en las propias manos.

Lutero dijo: El individuo cristiano no está sujeto a la autoridad....
cada cristiano es, debido a su fe, exaltado sobre todas las cosas, por virtud de un poder espiritual, el es señor de todas las cosas sin excepción, así, nada puede dañarle. De hecho, todas las cosas son hechas sujetas a él y son obligadas a servirle para obtener su salvación.Fuente bibliográfica: "Libertad de un Cristiano", "Martín Lutero: Selecciones de sus escritos", ed. Dillenberger, Libros Anchor, 1962, p 63
La injusticia es hecha por estas palabras, sacerdote, clérigo, espiritual, eclesiástico, cuando éstas son transferidas de los cristianos a esos pocos quienes ahora por un malicioso uso son llamados eclesiásticos.Fuente bibliográfica: "Libertad de un Cristiano", "Martín Lutero: Selecciones de sus escritos", ed. Dillenberger, Libros Anchor, 1962, p 65

Lutero enseña que no necesitamos a nadie entre nosotros, la comunidad de creyentes, y nuestro Salvador. Así, él objeta la autoridad eclesial y a la jerarquía que la ejercita. Dios es con toda la congregación, dice, así que ¿por qué nos preocupamos por un sacerdote? Suena maravilloso. Hasta que uno se da cuenta que esta posición hace eco a la de la hermana de Moisés, la profetiza Miriam, quien se manifiesta así, en Números 12: Decían: ¿Acaso sólo con Moisés habla Yahvé?¿No nos ha hablado también a nosotros?Por su rebelión en contra de la autoridad establecida por Dios, ella contrajo lepra. Gracias a la intercesión de la oración de Moisés, ella es sanada.Y a ella le sigue, unos capítulos después, Coré. Éste incita al pueblo en contra de Moisés y Aarón, haciendo uso de un discurso muy perturbador. Ellos le dijeron, ¡Tenemos suficiente de ti!. La comunidad entera, todos ellos, son santos; el Señor está en medio de ellos. ¿Por qué, pues, os levantáis vosotros sobre la congregación del Señor? Después de lo cual, Coré y sus seguidores fueron consumidos por el fuego enviado por el Señor. (Números 16).

Lutero dijo: Los campesinos desean un trato severo.
Como las mulas que no se mueven a menos que se les azote continuamente con la vara, de la misma manera el poder civil manejará al pueblo común, fustigándolo, sofocándolo, ahorcándolo, QUEMÁNDOLO, decapitándolo y TORTURÁNDOLO, así podrán aprender a temer al poder.Fuente bibliográfica: El. ed. 15, 276, citado por O'Hare, en "Los hechos acerca de Lutero", TAN Books, 1987, p. 235.Un campesino es un cerdo, debido a que cuando un cerdo es sacrificado, muere, de la misma manera el campesino no piensa en la vida por venir, de lo contrario, se comportarían de manera muy diferente.Fuente bibliográfica: 'Schlaginhaufen,' 'Aufzeichnungen,' p. 118, citado ibid., p. 241]
Quizás, la hora más oscura de Lutero fué cuando traicionó a los muy maltratados vasallos, durante la guerra de los campesinos de Thomas Münzer en 1525. Primero, Lutero ingenuamente fomentó su descontento publicando panfletos como "Sobre la autoridad", en el cual condenó a las clases nobiliarias con vituperios como "el pueblo no puede y no contribuirá con su tiranía y capricho por más tiempo" (Ibid., p. 223.) Y, "... el miserable, animado y molesto por el daño que ha sufrido en sus bienes, en su cuerpo y en su alma, ha sido duramente puesto a prueba y vejado por ellos (los príncipes) más allá del límite, en la forma más alevosa. De ahora en adelante no contribuirá con este estado de las cosas, y además, tiene muchas razones para prorrumpir con su mayal (arma medieval) y su garrote, como Karsthans (el campesino que "defiende la propagación del Evangelio") lo desea.Fuente bibliográfica: (Ibid., p. 225.)]"En contra de las rapaces hordas homicidas de campesinos", en el cual urgía a los señores a "acuchillarlos secreta o abiertamente, como pudieran, como si mataran a un perro rabioso".Fuente bibliográfica: (Ibid., p. 235.]
Un hecho que subraya la frialdad de éste hombre, es, que Lutero se casó con Catalina von Bora inmediatamente después de la trágica masacre resultante. Erasmo, su contemporáneo, estimo que cien mil campesinos perdieron su vida en el enfrentamiento.Fuente bibliográfica: (Ibid., p. 237.)]

Lutero dijo: La poligamia es lícita
Confieso que no puedo prohibir a una persona a que tome varias mujeres por esposas, ya que esto no contradice las Escrituras. Si un hombre desea tomar a más de una mujer por esposa, debería preguntarse si lo hace con la complacencia de su conciencia de manera que pueda hacerlo de acuerdo a la palabra de Dios. En tal caso, la autoridad civil no tiene injerencia en el asuntoFuente bibliográfica: De Wette II, 459, ibid., pp. 329-330]
'Sola scriptura' tiene sus consecuencias.

Lutero dijo: La Biblia podría mejorarse
La historia de Jonás es tan monstruosa que es absolutamente increíble.Fuente bibliográfica: "Los hechos acerca de Lutero", O'Hare, TAN Books, 1987, p. 202]
El libro de Ester lo lanzaría al Elba (río que corre a través de Alemania). Soy tan contrario al libro de Ester que desearía que no existiera, debido a que judaiza en extremo y contiene un gran número de tonterías paganas.Fuente bibliográfica: (Ibid.)]
De muy poco valor es el libro de Baruc, quien sea que el valioso Baruc pudo ser.Fuente bibliográfica: (Ibid.)[... la epístola de Santiago es un escrito lleno de paja, ya que no contiene nada evangélico.Fuente bibliográfica: "Prefacio al Nuevo Testamento", ed. Dillenberger, p. 19.]
Si los disparates son dichos por doquier, este es el lugar principal. Mi indiferencia es por el hecho de que muchos han sostenido, con mucha probabilidad, que esta epístola no ha sido escrita por el apóstol Santiago, y no es digna del espíritu del apóstol.Fuente bibliográfica: "Servidumbre pagana de la Iglesia", ed. Dillenberger, p. 352.]
Leyendo estas palabras de Lutero es difícil imaginar que es el mismo hombre que a menudo clamaba que consideraba a la Biblia "como si Dios mismo hablara desde ahí dentro". ¿Cómo pudo él haber afirmado creer en la inspirada Palabra de Dios como la máxima autoridad en asuntos religiosos, si él se situaba como juez de la Escritura? Haciendo eso, era bastante claro que él se colocaba como juez, por encima de Dios mismo.Créanlo o no, en su arrogancia, Lutero incluso presumía categorizando los evangelios: "Juan registra muy pocas obras de Cristo, y gran cantidad de su predicación, mientras que los otros tres evangelistas registran muchas de Sus obras y poco de Su predicación. Se sigue que el evangelio de Juan es único en belleza, y en verdad, es el evangelio principal, muy superior a los otros tres, y San Pablo y San Pedro son muy adelantados a los tres evangelios de Mateo, Marcos y Lucas."Fuente bibliográfica: "Prefacio a los Romanos", ed. Dillenberger, pp. 18-19.]
Y se quejó del Libro del Apocalipsis: "considero que no porta las señales apostólicas o proféticas... Cualquiera puede formarse su propio juicio acerca de este libro; en lo personal, siento aversión hacia éste, y para mi, es razón suficiente para desecharlo"
Finalmente, Lutero admitió haber añadido la palabra "únicamente" a Romanos 3, 28, por propia iniciativa (Romanos 3, 28: pues sostenemos que el hombre es justificado por la fe sin obras de la Ley): "Si los papistas se irritan con la palabra ("únicamente"), díganles inmediatamente, el Dr. Martín Lutero lo permitirá: los papistas y los asnos son uno y la misma cosa. A quienquiera que no acepte mi traducción, ofrézcanle un desaire: el demonio agradecerá a quien lo censure sin mi consentimiento y conocimiento". Lutero lo permitirá, y él es doctor sobre todos los doctores del Papado.Fuente bibliográfica: Amic. Discussion, 1, 127, "Los hechos acerca de Lutero", O'Hare, TAN Books, 1987, p. 201.]
Nota complementaria: Para Lutero, el Nuevo Testamento estaba constituido principalmente por el Evangelio de San Juan y por las cartas de San Pablo y San Pedro, en cambio, los tres evangelios sinópticos no le merecían mucho aprecio. En el prólogo de una de sus ediciones del Nuevo Testamento escribe: “Hay que distinguir entre libros y libros. Los mejores son el evangelio de S. Juan y las epístolas de S. Pablo, especialmente la de los Romanos, los Gálatas y los Efesios, y la 1ª epístola de S. Pedro, estos son los libros que te manifiestan a Cristo y te enseñan todo lo que necesitas para la salvación; aunque no conozcas ningún otro libro. Por otra parte, niega que la epístola de los Hebreos pertenezca a S. Pablo; y de la epístola de S. Judas, dice que es un extracto de la de S. Pedro, y que, por lo tanto, es innecesaria. Respecto al Apocalipsis, expresará su rechazo, pues le disgusta que Cristo actúe como un severo Juez: “Yo no encuentro en este libro nada que sea apostólico ni profético”. En cuanto a los libros del Antiguo Testamento, utilizará el mismo procedimiento arbitrariamente selectivo de aceptarlos o rechazarlos, según coincidan o no, con sus propias interpretaciones teológicas. Del Antiguo Testamento rechazará como libros apócrifos el de Judit, la Sabiduría de Salomón, el de Tobías, el Eclesiástico, Baruc, el primero y segundo libro de los Macabeos Tomado de: Lutero y la Biblia, de Lluís Pifarré.]
Aquí, él se condena por su propia boca. Puesto que Juan, en el Apocalipsis 22, 18-19, declara un anatema a cualquiera que se atreva a cambiar incluso una sola palabra de la Escritura: "Yo atestiguo a todo el que escucha mis palabras de la profecía de este libro que, si alguno añade a estas cosas, Dios añadirá sobre él las plagas escritas en este libro; y si alguno quita de las palabras del libro de esta profecía, quitará Dios su parte del árbol de la vida y de la ciudad santa, que están escritos en este libro". Lutero, por supuesto, no solo quito o aumentó simples palabras, sino pasajes enteros y libros.

Lutero dijo: Persigue al pueblo judío.
Los judíos son demonios menores condenados al infierno.Fuente bibliográfica: "Trabajos de Lutero", Pelikan, Vol. XX, pp. 2230.]Quema sus sinagogas. Prohíbanles todo lo que he mencionado antes. Fórcenlos a trabajar y trátenlos con toda clase de severidades, como Moisés lo hizo en el desierto y mató a tres mil... Si eso no sirve, debemos echarles como a perros rabiosos, de manera que no seamos partícipes de su abominable blasfemia y de sus vicios, y con el fin de que no merezcamos la ira de Dios y su maldición, junto con ellos. Yo he hecho mi parte. Observen todos como se hace. Estoy justificado"Fuente bibliográfica: "Acerca de los judíos y sus mentiras", citado por O'Hare, en "Los hechos acerca de Lutero", TAN Books, 1987, p. 290.]
Es muy perturbador contemplar el posible fruto que nace de la semilla del odio sembrada por este hombre. Si es guiado por algún espíritu, claramente no fue uno santo.Conclusión
¿Cómo es que tanta gente ha seguido al autor de esta oscuridad, de estas enseñanzas sombrías? Hay una sola explicación: No saben que Lutero, el verdadero Lutero, realmente enseñó eso. Si lo supieran, podrían entender que muchas ideas del padre de la Reforma van en contra, tanto de las Escrituras, como del buen sentido común.Sospecho que, desde el seminario, los ministros protestantes se concentran más en concientizarse de las faltas del Catolicismo que el del examinar los escritos de sus propios fundadores Si se duda de estos pasajes, les ruego que vayan a las fuentes.

Encontrar los escritos de Lutero no es fácil, pero con diligencia se puede hacer.
Dios bendiga a aquellos quienes buscan la verdad y los guíe para que la examinen cuidadosamente con imparcialidad: 2 Corintios 13, 5: Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe, probaos a vosotros mismos... Y que Dios, que nos creo a todos a su imagen, nos tenga cerca de su corazón, en donde se halla la verdad.

Autor: No hallado

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