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miércoles, 20 de abril de 2016

Santa Inés de Monte-Pulciano, virgen (20 de abril)



Santa Inés de Monte-Pulciano, virgen

(† 1317.)

La bienaventurada virgen y esposa de Jesucristo, santa Inés de Monte-Pulciano, nació en la ciudad de este nombre, que está en la Toscana, de padres muy señalados por su nobleza y riqueza. Desde la cuna comenzó a mostrar su devoción a Jesucristo y a la santísima Virgen; porque cuando le ponían a los ojos alguna imagen del Señor o de su benditísima Madre, la miraba y remiraba con visibles demostraciones de gran alegría. La educaron en el monasterio de las saquinas, llamadas así porque traían un escapulario de sayal grosero; y como una abadesa de rara prudencia y virtud visitase aquel monasterio, viendo a la niña Inés, dijo: "No ilustrará menos esta Inés a la religión con sus virtudes, que la otra Inés romana con su martirio". A los catorce años mostraba tanto seso y prudencia, que no dudaron en encomendarle la administración de las cosas temporales del convento, y a la edad de dieciocho años, con la bendición del sumo pontífice Nicolás IV, fue nombrada superiora del convento que se acababa de fundar en Proceno, en el condado de Orvieto. Ayunaba todos los días a pan y agua, dormía sobre la desnuda tierra, reclinando la cabeza sobre una piedra: pero, ¿quién podrá explicar los favores extraordinarios que recibía del cielo, las apariciones de los ángeles, de santo Domingo, de san Francisco, y de su dulcísimo Esposo Jesús, con quien familiarmente conversaba con celestial suavidad y regalo? ¿Quién podrá decir los milagros que obró el Señor por esta santa virgen y el fruto que causó en muchos pecadores con su santa vida y conversación? Sintieron mucho los vecinos de Monte-Pulciano la ausencia de sor Inés, que estaba en Proceno, y acordándose del deseo que tenía la santa siendo niña, de ver convertido en convento de penitencia una casa de mujeres públicas que había en la entrada de la ciudad, determinaron ponerlo por obra a todo trance a trueque de que viniese la santa. Entonces cedió el amor del retiro, al celo de las almas, fundó aquel nuevo monasterio, y entabló en él la primitiva regla de san Agustín, según el instituto y espíritu de santo Domingo, y en breve tiempo floreció la pureza de muchas santísimas vírgenes, donde tenían su asiento los vicios más abominables. Allí hizo la santa brotar un manantial de agua viva, de virtud muy prodigiosa para curar todo género de enfermedades, que hasta hoy se llama el agua de santa Inés. Finalmente, a los cuarenta y tres años de su vida pasó a gozar de la eterna gloria de su Divino Esposo, haciendo el Señor glorioso su sepulcro con muchos milagros.


Reflexión:

En el ardiente celo que manifestó esta santa virgen, convirtiendo aquel lodazal de vicios en jardín de flores celestiales, echarás de ver la inmaculada pureza que inspira nuestra santísima Religión a todos los que de veras la profesan. Por el contrario, la impiedad infernal de los modernos sectarios y apóstatas, multiplica cada día las tentaciones sensuales y lazos de Lucifer para acabar con la honestidad y fe de los católicos. "Está resuelto en nuestras logias, dice un documento muy conocido de la suprema Venta de los masones, que es menester popularizar al vicio para matar la fe: que lo respiren los hombres por todos sus cinco sentidos, que se saturen de él, y ya no habrá más católicos". No es nueva en el mundo esta astucia de Satanás. La impiedad hace de los hombres bestias: la Religión hace de las bestias hombres, y de los hombres ángeles.

Oración:

Oh Dios, que eres nuestra salud, oye nuestras súplicas, para que así como celebramos con gozo la festividad de la bienaventurada virgen Inés, así alcancemos el fervor de una piadosa devoción. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.



Fuente: Flos Sanctorum, P. Francisco de Paula Morell, 1890

lunes, 18 de marzo de 2013

La Masonería FELIZ por Bergoglio



La Masonería FELIZ por Bergoglio

"Lo que debemos pedir, lo que debemos buscar y esperar como los judíos esperan el Mesías, es un Papa según nuestras necesidades" (La Conjura de la Alta Venta de los Carbonarios)



“Se ha puesto sobre nuestros hombros una pesada carga, querido Volpe. Debemos hacer la educación inmoral de la Iglesia y llegar por medios pequeños, bien graduados aunque bastante mal definidos, al triunfo de la idea revolucionaria gracias a un Papa. En este proyecto, que siempre me ha parecido sobrehumano, marchamos aún tanteando...” (Carta Masónica de "Nubius" a "Volpe", 3 de abril de 1824)



Como para que no estén contentos ni felices los masones de todo el mundo con esta elección de su "Papa" según sus necesidades. Una tarea tan larga y tan bien preparada, ha conseguido su aparente triunfo; "PERO DE DIOS NADIE SE BURLA" (Gal 6, 7).



Para conocer la actualidad sobre las felicitaciones masónicas, y la Doctrina Católica contra la misma; recomendamos la lectura completa del lúcido artículo de EL CRUZADO.

sábado, 15 de septiembre de 2012

Política Inteligente: ¡DeSiguAldad!


Política Inteligente: ¡DeSiguAldad! 

Santo Tomás de Aquino: 

"Cuanto más variadas sean las desigualdades entre los hombres que componen la sociedad, mejor será el servicio a las necesidades de sus miembros".

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Sarmiento y el otro Fútbol "para todos"

Tumba Masónica de Sarmiento

Sarmiento y el otro Fútbol "para todos"

"Luego del derrocamiento de Juan Manuel de Rosas las élites ilustradas intentan modernizar al país y entran en colisión con la Iglesia. El mayor exponente de la clase que intentaba disminuir el poder de la Iglesia fue el masón Domingo Faustino Sarmiento. Tal es su aversión hacia la Iglesia que se dice que durante su presidencia favoreció a la difusión del fútbol para que en los domingos la gente no asistiera a misa."

Fuente: Wikipedia

domingo, 19 de agosto de 2012

El Ocultismo y el No Saciarse en Cristo

La Masonería es Ocultismo

El Ocultismo y el No Saciarse en Cristo

Juan 15, 14-15: 
"Vosotros sois mis amigos si hiciereis las cosas que yo os mando. No os llamaré ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su Señor; mas a vosotros he llamado amigos, porque os he hecho conocer todas las cosas que he oído de mi Padre"


Que Jesucristo no nos llame siervos; no significa que no debemos nosotros llamarnos "siervos inútiles", como nos enseña el Evangelio (Lc 17, 10) o "esclavos del Señor" como nos enseña la mismísima Madre de Dios a nombrarnos (Lc 1, 38); porque Él es el único (y en Él y por Él el ejemplo de todos los santos) que, por su Gracia; puede elevarnos a un nombre nuevo y a una vida santa. Y esto es porque en esta vida; Jesucristo nos ha dejado ya todos los elementos (en su Iglesia por Él mismo fundada en Pedro (el primer Papa)); para que podamos CONOCER y obrar en consecuencia.

El cristiano está obligado a CONOCER la Ley de Dios. El cristiano está obligado a CONOCER lo que Jesucristo nos manda; para que Él nos nombre (no nosotros) amigos y buenos operarios (no sólo creyentes). Herejía es creer que puede el cristiano salvarse sin el conocimiento de las Verdades Reveladas: La Encarnación, La Santísima Trinidad, etc. Herejía es rechazar el Bautismo como necesario; Bautismo que infunde la Fe.

Pero Herejía también es tomar como necesario aquello que Dios mismo no ha querido revelarnos.  TODAS LAS COSAS nos ha revelado Cristo; y este conocimiento está únicamente hospedado y resguardado para siempre en la Santa Iglesia Católica. Jesucristo es nuestro descanso; nuestra saciedad. Todo aquel que no abreva su sed en Cristo; es porque no le conoce; porque no es de Cristo. Es un OCULTISTA, un gnóstico que puede abusar del nombre de cristiano, de católico; pero en definitiva no lo es. 

Por doquier se encuentran los especuladores de fechas; de interpretadores de enigmas paganos y visiones de brujos y demonios. En cualquier rincón aparecen los sabelotodos de las profecías y simbologías, casi como judíos cabalísticos; descifrando en el porvenir, con fecha exacta o rondante; aquello que el mismo Jesucristo dijo que pertenecía sólo al Padre. 

El Ocultismo es el gran pecado de los que niegan saciarse con el Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo. Pecado que casi siempre es castigado ya en esta vida con la ceguera para el CONOCIMIENTO PURO de los sencillos que aman a Dios y a su Iglesia. Esos "esclavos del Señor" son los que el mismo Señor eleva con el dulcísimo nombre de AMIGOS.


Teofilacto: 
"Como si dijera: El siervo desconoce los designios de su señor, pero a vosotros, a quienes trato como amigos, os he comunicado mis secretos. 

San Agustín: 
"¿Cómo se ha de entender que manifestó a sus discípulos todo lo que oyó de su Padre? Callándose todo aquello que sabía que sus discípulos no podían comprender, pero descubriéndoles todo lo que cabe en la plenitud de ciencia, de la que dice el Apóstol a los de Corinto: "Entonces conoceré como soy conocido" (1Cor 13,12). Porque así como esperamos la inmortalidad del cuerpo, así también debemos esperar el conocimiento futuro de todo lo que el Unigénito oyó del Padre" 

San Gregorio: 
"O que todo lo que oyó de su Padre y quiso revelar a sus siervos, son los gozos de la caridad interior y las fiestas de la patria celestial que diariamente presienten las almas en sus transportes de amor, pues cuando amamos lo que se nos dice del cielo, conocemos ya lo que amamos, porque el conocimiento es el amor. Todo, pues, se lo había revelado a los Apóstoles, porque desasidos de los deseos terrenos, ardían en llamas de amor divino"

San Juan Crisóstomo: 
"En fin, les dice todo lo que les convenía saber, diciendo que manifiesta lo que ya da a entender: que no habla de nada que no sea del Padre"



martes, 5 de junio de 2012

EBRIEDAD Y ECUMENISMO ACTUAL

Bodegón de Uvas (Panfilo Nuvolone)

EBRIEDAD Y ECUMENISMO ACTUAL

Así como hay una Paz, ¡verdadera Paz!, que da Cristo y que sólo Él puede dar; contraponen los espíritus del mundo, que son demonios, la falsa paz. Una paz que es una miopía, un opio, somnífero o sedante, a veces con propensión hacia el estrés y otras hacia la hilaridad y la grotesca alegría. Esa paz que da el mundo no es una Paz reconfortante y consoladora; porque la Paz que nos da Dios es hija de la Esperanza, de la Caridad bien entendida y de la Certeza nunca ambigua de la Fe Inmaculada. Por eso, habiendo una verdadera Paz y una falsa paz; Cristo dijo: "La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy como el mundo la da..." (Jn. 14, 27)


Pero esto que sucede con la Paz, mucho más acentuado en este tiempo final preparusíaco en el que los signos de apostasía y abominación colman el vaso; se corresponde de casi similar manera con el Celo apostólico. Ese celo apostólico que es unción y fuego del Espíritu Santo por las cosas santas; fue muchas veces percibido por los paganos como borrachera y ebriedad. Por eso dice San Lucas: "Pero otros se burlaban y decían: Están borrachos" (Hech. 2, 13) para describir el efecto que había producido en los apóstoles, y lo que parecían, en Pentecostés. A partir de esta falsa percepción, es que se podría hablar análogamente, y sólo así, de "borrachera santa" (y no como hacen los pentecostales y carismáticos que hacen una interpretación literal de lo que ellos creen que ha de manifestárseles por ser cristianos (que no lo son) y entonces saltan, gritan y se revuelcan con alaridos de posesos (porque eso terminan siendo) y se arrastran en un suelo poco iluminado y casi orgiástico). Una Ebriedad divina entonces sería la sublimación de la ebriedad pecaminosa. Y no se culpe a la analogía de atenuar la gravedad del pecado de ebriedad. Porque sabido es que las Escrituras en incontables pasajes dictamina que los ebrios y borrachos no van al Cielo. Y siendo la ebriedad tan grave, y para que no quede duda de su conculcación; San Pedro aclara muy bien que no están borrachos (Hech. 2, 15) y da sobrados argumentos de su Fe y de su estado de santa ebriedad.

Esa santa ebriedad, como se hace más caricaturezca en los carismáticos que también se hacen llamar católicos, es emulada y falseada en todo el Reino del Anticristo, en la Iglesia del Vaticano Segundo. Su diferencia con la Santa Ebriedad es una sola; pero radical: Los verdaderos cristianos se embriagan de Dios para convertir a todos los hombres, a todo el mundo, a la verdadera y única Doctrina Divina y Salvífica; los anticristos de hoy se embriagan del Diablo para convertir la verdadera doctrina a todos los hombres; adecuar la fe al mundo.

Entonces allí están los borrachos de primera fila: Los fariseos que desde pentecostés andan diciendo "están borrachos" de los verdaderos cristianos; mientras que ellos se embriagan del odio de su segregarse, de su no aceptar a Cristo ni la exclusividad de un único Banquete. Judíos, Masones, Comunistas. Las 3 ranas del Apocalipsis. Quien dice Judío dice Judaizante, Judófilo, Sionista, Holocaustista y Sectario. Toda secta que niega a la Iglesia, por más que diga amar a Jesucristo, es desconocida y condenada por Él; y retrocede al primer escalón del infierno: La Religión Judía y Cabalista en la Era Cristiana. (Papa Eugenio IV, Concilio de Florencia, "Cantate Domino", 1441, ex cathedra: “La Santa Iglesia Romana cree firmemente, profesa y enseña que aquéllos que no están en el seno de la Iglesia Católica, no solamente los paganos, sino también los judíos o herejes y cismáticos, jamás compartirán la vida eterna, e irán irremediablemente al fuego eterno preparado para el Diablo y sus ángeles, a no ser que se hayan unido a la Iglesia antes de morir…"). Quien dice Masón dice Laicismo, Naturalismo, Racionalismo, Desacralización, Neutralismo, Globalización y Laico Orden Mundial. No hay nota mejor atacada en el catolicismo que su nota de catolicidad (universal); y sin embargo, aunque 12 hombres resistieran en la Fe; esa Fe sería católica; porque nada es el número aquí en la tierra cuando uno sólo puede salvarse a pesar de todo; cuando uno sólo aquí acepta la Gracia; numerosa es la alegría en los Cielos. Pero el masonismo ha conseguido un unísono y numeroso ejército feliz en la tierra para que se salve (por un tiempito) la Idea del Gran Arquitecto del mundo. ¡Ay de ese arquitecto cuando venga el Creador de todas las cosas! Finalmente, quien dice Comunista dice Revolucionario, y no hacen falta muchas sinonimias para describir el mundo cultural y político vigente y totalitariamente impuesto absolutamente por todos los rincones del planeta. Tercermundismo, Derecha, Izquierda, Socialismo, Radicalismo, Capitalismo, Militarismo se encierran bajo cualquier aparente diferenciación y tonalidad bajo una misma directriz: La Democratización de toda soberana Verdad y la decapitación de toda excelencia y altura. El fundamentalismo y fanatismo en las mentiras que el Igualitarismo sembró; han secado el buen gusto, el sentido común, la ley natural y depuesto a la Verdad de su merecido trono de Absolutez y Señorío. Sin la Verdad; ¿qué cosa podrá ser cierta? ¿qué conducta honrada? ¿qué acción buena desinteresada? Estos borrachos de primera fila; para no decir, judíos, masones, comunistas, protestantes, orientalistas, democratizantes, etc, etc; podríamos llamarlos como los denominó nuestro Señor: SEPULCROS BLANQUEADOS. Ellos padecen la borrachera de ver su inmundicia en el otro; y como todo lo ven igual (igualdad que siempre significa empero que la paja del ojo ajeno es mil veces más grande que la propia viga) siempre estarán desgarrándose las vestiduras ante la violencia que educa, ante la jerarquía que disciplina, ante la doctrina cristiana que no se mueve un ápice de Nuestro Señor.

Los borrachos de las filas intermedias son los tontos, los bobitos. Los necios que son llevados de las narices con ricos perfumes; con sensualidades sugerentes, con lindos colores y frases bonitas. Donde está la belleza está la verdad; pero entonces gustan de lo feo; y a lo feo llaman belleza. No rige la vida de los mal llevados el deber, sino la conveniencia. Por eso aplauden las leyes inmutables que cambian (y si pudieran cambiarían las leyes aritméticas, físicas y químicas). No se guían por la inteligencia, sino por los apetitos. Como no pueden vivir como Dios le dice que vivan; hacen decir a Dios lo que ellos viven. Estos son los que Dios vomitará de su boca por no ser ni fríos ni calientes (Apoc. 3, 16), los TIBIOS.

Los borrachos de la última fila es la de los Pánfilos (pan=todo/filo=amor). En ella entran aquellos que encuentran en el falaz concepto edulcorado del AMOR que tienen, una aplicación para todo género de cosas, animales y personas. Entonces entra el Ecumenismo en lo que pretende ser la Iglesia Católica. ¿Por dónde no ha entrado el ecumenismo? Este es el peor vino, de cuya borrachera parece no escapar ningún alma con vertiente religiosa. ¡Ninguna! La condescendencia, el respeto humano, la ternura y piedad por el depravado y delincuente, la caricia al ala rota de un demonio o el desencadenamiento de todos los males para que no se inflame tanto ese tobillo infernal. Esa falsa devoción hacia un prójimo indiscriminado se empecina en "demostrar" el fanatismo "democrático" de los de la primera. Exibir cuidados y atenciones en nombre de la caridad; cuando se olvida de rezar y pedir por la conversión (sin la cual, no merecen aplausos y felicitaciones los hombres), es un desatino muy contemporáneo.

Entre los pánfilos encontramos la gama más completa de miembros de la Igesia Adúltera que adhiere al Antipapa Hereje Benedicto XVI y al Cociliábulo herético Vaticano II. Están los pastorales, los doctrinales y los liturgistas. Los pastorales hacen ecumenismo con todo lo pastoral; en desmedro de lo doctrinal y litúrgico. Estos son los más chocantes; porque son capaces de clavar a Cristo y flagelarlo mil veces nuevamente, con tal de abrazarse y sonreirse por la Paz del Mundo, por la Ecología o por cualquier bien que sirva para cualquier hombre, con cualquier hombre. El doctrinal será ecuménico con cualquier doctrinal; entonces buscará afinidades con las doctrinas protestantes y judías, luego pasará a las afinidades musulmanas y terminará con las afinidades entre induístas y budista. Y a pesar de su mezcolanza en un área, hablarán de distinción nominal, y de ritualidad diversa; como si en fondo, con distintas camisetas no sirvieran al mismo empresario deportivo. Los pánfilos o ecumenistas litúrgicos son los que defienden la Misa que Pablo VI pretendió cambiar. Entonces cuidan las formas, las genuflexiones, las normas y las rúbricas; pero terminan negociando (antes o después) la "communicatio in sacris" y la "inmutabilidad de los dogmas". ¿Quién no es ecumenista hoy por hoy? ¿Quién es verdaderamente fiel, verdadero católico? Estos, los ecumenistas ordenados o "falsos tradicionalistas" son los últimos de los últimos en la borrachera del diablo; pero AY que "los últimos (también en lo malo) serán los primeros (en condenarse)" (cfr Mt 19, 30); y "al que mucho se le dio; mucho se le pedirá" (cfr. Lc. 12, 48).

Una cosa más queda por decir: El Ecumenismo y el Alcoholizarse gozan de una paz mundana que estimula sentimientos de redención; mientras que son en sí mismos, condena y reprobación ¿Acaso en la ebriedad no se llena el corazón de amiguismo por todo lo circundante; no resulta cualquier idea interesante y cualquiera que comparte la misma copa (que en tan mal estado deja), no se vuelve a los ojos del beodo, por más perverso que sea, el más disculpado de los hombres? La embriaguez pecaminosa tiene esa implicación "salvífica". Los borrachos mientras se condenan sienten estar salvándose de algo. Y mientras más arruinados se ven; más favor creen que les hace el beber.

Hay ciertos sermones embriagantes (en la Falsa Iglesia) que conducen a la misma paz mundana. El fiel que se cree tradicionalista comienza a sentir una alegría desbordante cuando en lugar de la severidad acostumbrada se escucha resonar la palabra AMOR. Esa palabra que debe ser el combustible; comienza a ser inyectada en el encendido, en la bomba de agua, en el sistema eléctrico y en todo lo que no sólo arruina la marcha de una maquinaria, sino que la expone a una explosión o destrucción total. El trocar el sentido del amor; es lo mismo que predicar el odio. El odio, principalmente, a la verdad. Verdad que es Cristo. Ese falso amor comienza a embriagar al que Dios quiere por soldado suyo; y embriagado comienza a disculpar a los Judas, luego a los Pilatos, luego a los Caifás y finalmente, viendo a Cristo llorar sobre la necesidad de la Pasión; ellos mismos toman la lanza y lo atraviesan. Todo estará consumado cuando se comience el alma a embriagar reprobadamente de la Tolerancia al mal, del Derecho al Error y de la Pasividad ante la Herejía.

Dios quiera que nos podamos embriagar del amor de Dios por sobre todo amor; y que su Santísima Madre nos permita recibir las gracias necesarias para no traicionarlo nunca más.


Don Francisco Delafuente


lunes, 30 de abril de 2012

El "obispo" que recibe honores masónicos


El "obispo" que recibe honores masónicos

La Logia Masónica de San Pablo, Brasil; homenajeó en su 53 aniversario, el 23 de abril del 2012; al "obispo" de Jales, San Pablo: Demetrio Valentini. En la foto es el petizo de camisa desabrochada. En el discurso de la masónica ceremonia; no citó las encíclicas católicas Mirari Vos, Qui Pluribus, Quanta Cura o muchas más donde se condena explícitamente, una vez y para siempre, a la Masonería; sino que prometió que en sus 71 años, aprovechará los 4 años que le quedan antes de su "retiro" para trabajar por la unión entre la Iglesia y la Masonería (!!!).


Nada tan opuesto a la Verdadera e Inmaculada Iglesia Católica:

Papa Leon XIII, "Humanum Genus", 1884, EX CATHEDRA: 

"Los frutos de la masonería son frutos venenosos y llenos de amargura. Porque de los certísimos indicios que antes hemos mencionado, brota el último y principal de los intentos masónicos; a saber: la destrucción radical de todo el orden religioso y civil establecido por el cristianismo, y la creación, a su arbitrio, de otro orden nuevo con fundamentos y leyes tomados de la entraña misma del naturalismo".



Para más información, apropósito de la Masonería como enemiga satánica de la Iglesia; recomendamos el libro "Descorriendo el Velo" del Cardenal José María Caro; que lo puede descargar de El Cruzado haciendo clic Aquí.


viernes, 7 de agosto de 2009

¿Arde el Genio de Salzburgo en el Infierno?


Wolfgang Amadeus Mozart, bautizado católico en un país católico, nació el 27 de enero de 1756. A los cuatro años realizaba su primera composición, a los 7 una sinfonía, a los 8 un concierto, a los 12 una ópera y una fama creciente por toda Europa. El niño prodigio fue educado en la Fe Católica, y muchas fueron las obras que regaló a la Iglesia (siempre vigente según San Pío X): Misas, Oratorios, Cantatas religiosas, etc. Pero también compuso cantatas masónicas, compuso muchas obras a partir de 1784 en clave francmasónica; ciertamente por cuestiones culturales y aún económicas. Aunque más allá del sentido religioso de su ser masónico y de su ignorancia vencible o no... La siguiente bula que condena a los masones, no nos dejan mucho lugar para pensar, si no que Mozart arde en el infierno, sí que mucho, los que tanto lo amamos, y muchísimo debemos rezar por su alma...




Bula In Eminenti de Clemente XII, la primera condena de la Iglesia católica contra los masones (1738)

Clemente, siervo de los siervos de Dios, a todos los fieles de Jesucristo, salud y bendición apostólica.
Elevado por la providencia Divina al grado más superior del Apostolado, aunque muy indigno de él, según el deber de la vigilancia pastoral que se nos ha confiado, hemos constantemente secundado por la gracia divina, llevado nuestra atención con todo el celo de nuestra solicitud, sobre lo que se puede, cerrando la entrada a los errores y a los vicios, servir a conservar, sobre todo, la integridad de la religión ortodoxa, y a desterrar del mundo católico, en estos tiempos tan difíciles, los peligros de las perturbaciones.

También hemos llegado a saber aun por la fama pública que se esparcen a lo lejos, haciendo nuevos progresos cada día, ciertas sociedades, asambleas, reuniones, agregaciones o conventículos, llamados vulgarmente de francmasones o bajo otra denominación, según la variedad de las lenguas, en las que hombres de toda religión y secta, afectando una apariencia de honradez natural, se ligan el uno con el otro con un pacto tan estrecho como impenetrable según las leyes y los estatutos que ellos mismos han formado y se obligan, por medio de juramento prestado sobre la Biblia y bajo graves penas, a ocultar con un silencio inviolable todo lo que hacen en la oscuridad del secreto.

Pero como tal es la naturaleza del crimen, que se descubre a sí mismo, da gritos que lo manifiestan y lo denuncian; de ahí, las sociedades o conventículos susodichos han dado origen a tan fundadas sospechas en el espíritu de los fieles que el alistarse en estas sociedades es para las personas honradas y prudentes contaminarse con el sello de la perversión y de la maldad; y esta sospecha ha tomado tanto cuerpo que en muchos Estados estas mencionadas sociedades han sido ya hace mucho tiempo proscritas y desterradas como contrarias a la seguridad de los reinos.

Por esto, reflexionando nosotros sobre los grandes males que ordinariamente resultan de esta clase de asociaciones o conventículos, no solamente para la tranquilidad de los Estados temporales, sino también para la salud de las almas, y que por este motivo de ningún modo pueden estar en armonía con las leyes civiles y canónicas; y como los oráculos divinos nos imponen el deber de velar cuidadosamente día y noche como fiel y prudente servidor de la familia del Señor, para que esta clase de hombres, lo mismo que los ladrones, no asalten la casa y como los zorros no trabajen en demoler la viña, no perviertan el corazón de los sencillos, y no los traspasen en el secreto de sus dardos envenenados; para cerrar el camino muy ancho que de ahí podría abrirse a las iniquidades, y que se cometerían impunemente, y por otras causas justas y razonables conocidas de Nos, siguiendo el parecer de muchos de nuestros venerables hermanos cardenales de la Santa Iglesia romana y de nuestro propio movimiento de ciencia cierta, después de madura deliberación, y de nuestro pleno poder apostólico, hemos concluido y decretado condenar y prohibir estas dichas sociedades, asambleas, reuniones, agregaciones o conventículos llamados de francmasones, o conocidos bajo cualquiera otra denominación, como Nos los condenamos, los prohibimos por Nuestra presente Constitución valedera para siempre.

Por eso prohibimos seriamente, y en virtud de la santa obediencia, a todos y a cada uno de los fieles de Jesucristo de cualquier estado, gracia, condición, rango, dignidad y preeminencia que sean, laicos o clérigos, seculares o regulares, aun los que merezcan una mención particular, osar o presumir bajo cualquier pretexto, bajo cualesquiera color que éste sea, entrar en las dichas sociedades de francmasones, o llamadas de otra manera, o propagarlas, sostenerlas o recibirlas en su casa o darles asilo en otra parte, y ocultarlas, inscribirse, agregarse y asistir o darles el poder o los medios de reunirse, suministrarles cualesquiera cosa, darles consejo, socorro o favor abierta o secretamente, directa o indirectamente por sí o por medio de otros de cualquiera manera que esto sea, como también exhortar a los demás, provocarlos, obligarlos o hacerse inscribir en esta clase de sociedades, a hacerse miembros y asistir a ellas, ayudarlos y mantenerlos de cualquiera manera que esto sea o aconsejárselas, pero nosotros les ordenamos en absoluto que se abstengan enteramente de estas clases de sociedades, asambleas, reuniones, agregaciones o conventículos, esto bajo pena de excomunión en que incurren todos contraviniendo como arriba queda dicho, por el hecho y sin otra declaración de la que nadie puede recibir el beneficio de la absolución por otro sino por Nos o por el Pontífice romano que entonces exista, a no ser en el artículo de la muerte.

Queremos además y mandamos que tanto los Obispos y prelados superiores y otros ordinarios de los lugares, que todos los inquisidores de la herejía se informen y procedan contra los transgresores de cualquiera estado, grado, condición, rango, dignidad o preeminencia que sean, los repriman y los castiguen con las penas merecidas como fuertemente sospechosos de herejía; porque nosotros les damos, y a cada uno de ellos, la libre facultad de informar y de proceder contra los dichos transgresores, de reprimirlos y castigarlos con las penas merecidas, aun invocando para este efecto, si necesario fuere, el auxilio del brazo secular. Asimismo la mano de un Notario público y selladas con el sello de una persona constituida en dignidad eclesiástica, se dé el mismo crédito que se daría a las presentes, si fuesen representadas en el original.

Que no sea permitido a hombre alguno infringir o contrariar por una empresa temeraria esta Bula de nuestra declaración, condenación, mandamiento, prohibición e interdicción, si alguno presume atentar contra ella sepa que incurrirá en la indignación de dios Todopoderoso y de los Bienaventurados Apóstoles San Pedro y San Pablo.

Dado en Roma, en Santa María la Mayor, el año de la Encarnación de N. S. MDCCXXXVIII, el IV de las Calendas de mayo, VIII año de Nuestro Pontificado.


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El 14 de diciembre de 1784, Mozart se convirtió en francmasón y fue admitido por la logia Zur Wohltätigkeit (Salomón). La francmasonería jugó un papel importante en el resto de la vida del compositor, ya que acudió a muchas reuniones, muchos de sus amigos eran masones y en varias ocasiones compuso música masónica.


Mozart, además de padecer la Masonería, padeció también la coprografía. Objeciones serias hay de que la coprolalia fuese una verdadera enfermedad psíquica; pero es cierto que Mozart, tanto en cartas privadas como en algunos cánones (de bellísima armonía) demostró poseerla. De las 371 cartas suyas que se conservan, en 39 de ellas se han encontrado términos malsonantes y esCatológicos.




Hasta el día de la fecha, tantas millones de misas por su alma se han rezado (aún con la música de su propia autoría) que sólo conoce la Misericordia Divina cómo ha obrado en sus últimos minutos de vida, lúcidos y sufrientes, meditando en el Infierno de su Requiem.

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