domingo, 19 de agosto de 2012

El Ocultismo y el No Saciarse en Cristo

La Masonería es Ocultismo

El Ocultismo y el No Saciarse en Cristo

Juan 15, 14-15: 
"Vosotros sois mis amigos si hiciereis las cosas que yo os mando. No os llamaré ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su Señor; mas a vosotros he llamado amigos, porque os he hecho conocer todas las cosas que he oído de mi Padre"


Que Jesucristo no nos llame siervos; no significa que no debemos nosotros llamarnos "siervos inútiles", como nos enseña el Evangelio (Lc 17, 10) o "esclavos del Señor" como nos enseña la mismísima Madre de Dios a nombrarnos (Lc 1, 38); porque Él es el único (y en Él y por Él el ejemplo de todos los santos) que, por su Gracia; puede elevarnos a un nombre nuevo y a una vida santa. Y esto es porque en esta vida; Jesucristo nos ha dejado ya todos los elementos (en su Iglesia por Él mismo fundada en Pedro (el primer Papa)); para que podamos CONOCER y obrar en consecuencia.

El cristiano está obligado a CONOCER la Ley de Dios. El cristiano está obligado a CONOCER lo que Jesucristo nos manda; para que Él nos nombre (no nosotros) amigos y buenos operarios (no sólo creyentes). Herejía es creer que puede el cristiano salvarse sin el conocimiento de las Verdades Reveladas: La Encarnación, La Santísima Trinidad, etc. Herejía es rechazar el Bautismo como necesario; Bautismo que infunde la Fe.

Pero Herejía también es tomar como necesario aquello que Dios mismo no ha querido revelarnos.  TODAS LAS COSAS nos ha revelado Cristo; y este conocimiento está únicamente hospedado y resguardado para siempre en la Santa Iglesia Católica. Jesucristo es nuestro descanso; nuestra saciedad. Todo aquel que no abreva su sed en Cristo; es porque no le conoce; porque no es de Cristo. Es un OCULTISTA, un gnóstico que puede abusar del nombre de cristiano, de católico; pero en definitiva no lo es. 

Por doquier se encuentran los especuladores de fechas; de interpretadores de enigmas paganos y visiones de brujos y demonios. En cualquier rincón aparecen los sabelotodos de las profecías y simbologías, casi como judíos cabalísticos; descifrando en el porvenir, con fecha exacta o rondante; aquello que el mismo Jesucristo dijo que pertenecía sólo al Padre. 

El Ocultismo es el gran pecado de los que niegan saciarse con el Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo. Pecado que casi siempre es castigado ya en esta vida con la ceguera para el CONOCIMIENTO PURO de los sencillos que aman a Dios y a su Iglesia. Esos "esclavos del Señor" son los que el mismo Señor eleva con el dulcísimo nombre de AMIGOS.


Teofilacto: 
"Como si dijera: El siervo desconoce los designios de su señor, pero a vosotros, a quienes trato como amigos, os he comunicado mis secretos. 

San Agustín: 
"¿Cómo se ha de entender que manifestó a sus discípulos todo lo que oyó de su Padre? Callándose todo aquello que sabía que sus discípulos no podían comprender, pero descubriéndoles todo lo que cabe en la plenitud de ciencia, de la que dice el Apóstol a los de Corinto: "Entonces conoceré como soy conocido" (1Cor 13,12). Porque así como esperamos la inmortalidad del cuerpo, así también debemos esperar el conocimiento futuro de todo lo que el Unigénito oyó del Padre" 

San Gregorio: 
"O que todo lo que oyó de su Padre y quiso revelar a sus siervos, son los gozos de la caridad interior y las fiestas de la patria celestial que diariamente presienten las almas en sus transportes de amor, pues cuando amamos lo que se nos dice del cielo, conocemos ya lo que amamos, porque el conocimiento es el amor. Todo, pues, se lo había revelado a los Apóstoles, porque desasidos de los deseos terrenos, ardían en llamas de amor divino"

San Juan Crisóstomo: 
"En fin, les dice todo lo que les convenía saber, diciendo que manifiesta lo que ya da a entender: que no habla de nada que no sea del Padre"



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