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miércoles, 31 de octubre de 2018

Que NINGUNA definición doctrinal católica sea vedada por otra de mayor consenso





Que NINGUNA definición doctrinal católica sea vedada por otra de mayor consenso

¿Acaso podemos confiarnos de algún demonio porque enarbola la bandera de la PAZ, o la bandera de la Familia; de la LIBERTAD tal vez; o del patriotismo? Más aún en nuestros días postreros; ¿creeremos ingenuamente que porque un laicista, o un "libre pensador", o un modernista de cualquier talante lucha contra las proclamas gomorritas a favor de la pedofilia; por ello mismo está de nuestra parte; que lucha acaso por el verdadero reinado de Nuestro Señor Jesucristo? Estúpidos y necios seremos; ¡cómplices aún! si negamos las verdades que la Santa Iglesia Católica de Siempre (No la usurpadora secta del falso Papa Francisco) para siempre ha proclamado una vez.

¿Qué significa eso de rezar con sectarios protestantes para que las legislaciones apóstatas de países otrora católicos no asesinen a niños que aún no nacen y no se bautizan; debiendo morir bajo el yugo del Pecado Original y del Demonio? No hay motivo para rezar con protestantes ni realizar congresos "pancristianos".

"Podrá parecer que dichos “pancristianos” tan atentos a unir las iglesias, persiguen el fin nobilísimo de fomentar la caridad entre todos los cristianos. Pero, ¿cómo es posible que la caridad redunde en daño de la fe? Nadie, ciertamente, ignora que SAN JUAN, el Apóstol mismo de la caridad, el cual en su Evangelio parece descubrirnos los secretos del Corazón Santísimo de Jesús, y que solía inculcar continuamente a sus discípulos el nuevo precepto Amaos unos a los otros, prohibió absolutamente todo trato y comunicación con aquellos que no profesasen, íntegra y pura, la doctrina de JESUCRISTO: Si alguno viene a vosotros y no trae esta doctrina, no le recibáis en casa, y ni siquiera le saludéis. Siendo, pues, la fe integra y sincera, como fundamento y raíz de la caridad, necesario es que los discípulos de Cristo estén unidos principalmente con el vínculo de la unidad de fe". (S.S. Pio XI, "Mortalios Animos")

¿Qué significa aquello de proclamar la Educación Sexual del Estado y la concientización de acotar obligadamente el número de los hijos que Dios quiere enviarle a los matrimonios por cuyo fin han sido consumados? Para evitar la lujuria impuesta y corruptora de la Ideología degenerada; no se han de negar los principios católicos de familia, castidad y pureza.

"Peligroso en sumo grado es, además, ese naturalismo que en nuestros días invade el campo educativo en una materia tan delicada como es la moral y la castidad. Está muy difundido actualmente el error de quienes, con una peligrosa pretensión e indecorosa terminología, fomentan la llamada educación sexual, pensando falsamente que podrán inmunizar a los jóvenes contra los peligros de la carne con medios puramente naturales y sin ayuda religiosa alguna; acudiendo para ello a una temeraria, indiscriminada e incluso pública iniciación e instrucción preventiva en materia sexual, y, lo que es peor todavía, exponiéndolos prematuramente a las ocasiones, para acostumbrarlos, como ellos dicen, y para curtir su espíritu contra los peligros de la pubertad" (S.S. Pio XI "Divini Illius Magistri" )

¿Cómo aprobar las ridiculeces seudocreativas de la Secta Modernista que para luchar contra el día de Halloween, el día principal de todo satanista, disfrazan a sus hijos de esos falsos santos que la Roma Ecuménica y Masónica ha decretado; ya sea Juan Pablo II, la Madre Teresa o ahora Pablo VI (uno peor que otro); o si no; de verdaderos santos; pero que, como acostumbran los modernistas; son edulcorados con pacifismos hinduistas o caricaturizados con la sumatoria de todas las herejías? Un católico no celebra Halloween. Pero tampoco entra por la misma puerta ancha y por los mismos dulces; con eufemismos como Holywins. No caigamos en redadas.

No hace falta negar, o esconder o negociar todos los enunciados de la Fe para perderla por completo. Basta negar un solo y único punto de la Fe; para estar fuera de la Santa Madre Iglesia Católica. Y ya bien se sabe, y nunca es inoportuno recordarlo, que Fuera de la Santa Iglesia Católica No hay Ninguna Salvación.

"¿Puede ser permitido a alguien rechazar alguna de esas verdades sin precipitarse abiertamente en la herejía, sin separarse de la Iglesia y sin repudiar en conjunto toda la doctrina cristiana? Pues tal es la naturaleza de la fe, que nada es más imposible que creer esto y dejar de creer aquello. La Iglesia profesa efectivamente que la fe es ‘una virtud sobrenatural por la que, bajo la inspiración y con el auxilio de la gracia de Dios, creemos que lo que nos ha sido revelado por Él es verdadero; y lo creemos no a causa de la verdad intrínseca de las cosas, vista con la luz natural de nuestra razón, sino a causa de la autoridad de Dios mismo, que nos revela esas verdades y que no puede engañarse ni engañarnos’ (Conc. Vat. I, ses. 3, cap. 3). (…) Al contrario, quien en un solo punto rehúsa su asentimiento a las verdades divinamente reveladas, realmente abdica de toda la fe, pues rehúsa someterse a Dios en cuanto a que es la soberana verdad y el motivo propio de la fe" (S.S. León XIII, "Satis cognitum")

Extra Ecclesiam Nulla Salus.

¿Qué otra lucha puede ocupar la primera de todas; que es la de salvar nuestras propias almas? He ahí el motivo de nuestro existir; he ahí la razón de ser de nuestra terrenal residencia.

¡Viva Cristo Rey!


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lunes, 15 de diciembre de 2014

La Idolatría del Fútbol y la Secta del Vaticano II


La Idolatría del Fútbol y la Secta del Vaticano II

Los medios judíos imponen el fútbol:
“Con el objeto de que no lleguen a nada por medio de la reflexión, les distraeremos de pensar en cosas serias por medio de las diversiones, de los juegos, de los pasatiempos, de las satisfacciones de las pasiones, de las casas públicas...
Muy pronto propondremos por medio de la prensa concursos de arte, de belleza, de deporte., de todo. Estas futilezas alejarán definitivamente los ánimos de ciertas cuestiones en las que nos sería molesto entrar en lucha con ellas.
Así, pues, para que los espíritus Gentiles no tengan tiempo para pensar y reflexionar, es necesario distraerlos por medio de la industria y del comercio.” (Protocolos de los Sabios de Sion)

Después de la revolución del falso y herético Conciliábulo Vaticano II, muchas herejías y novedades mundanas se introdujeron, sobre todo en la liturgia.
Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II, Benedicto XVI y ahora Francisco son todos antipapas, es decir falsos papas, porque un hereje no puede ser papa. Ya que son no católicos, un no católico no puede ser pontífice.
San Roberto Belarmino, Cardenal y Doctor de la Iglesia, De Romano Pontifice, II ,30:"Un papa que se manifieste hereje, por ese mismo hecho (per se) cesa de ser papa y cabeza, así como por lo mismo deja de ser un cristiano y miembro de la Iglesia. Por tanto, él puede ser juzgado y castigado por la Iglesia.Esta es la enseñanza de todos los Padres antiguos, que enseñaban que los heréjes manifiestos pierden inmediatamente toda jurisdicción" (para más información visite www.vaticanocatolico.com)

Evidentes son los pecados y las abominaciones, herejías y apostasías de la Secta del Vaticano II (que NO es la Iglesia Católica, sino la falsa iglesia del fín del mundo, la Ramera de Babilonia). Pero también es evidente el diabólico espíritu mundano de la secta. Y es lógico, ya que la Secta del Vaticano II enseña que el hombre es “Dios,” tal como lo enseñó el anticristo Juan Pablo II.
Desde la muerte del último papa verdadero, Pio XII, en 1958, hemos visto cómo los falsos papas, o antipapas, han usurpado la Sede de San Pedro, cometiendo apostasías, sacrilegios, y pecados abominables de todo tipo, sobre todo, sexuales e idolátricos.

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De la idolatría de la secta se hablará aquí. Al igual que el malvado mundo moderno, la secta idolatra a los famosos, que en su mayoría son pecadores notorios, actores adúlteros y/o homosexuales, mujeres rameras que exhiben su cuerpo, cantantes blasfemos y deportistas, en especial futbolistas, que son mal ejemplo por sus adulterios, fornicaciones, actos de idolatría, herejías, etc.
El fútbol no es intrísicamente malo, si se lo usa como ejercicio físico o como una recreación sana, pero de eso no estamos hablando ahora. Sino del fútbol profesional, que está asociado a las mafias, a la idolatría, a la lujuria, a la violencia sin sentido, etc. Hay una gran mayoría de la población mundial que no sólo gusta del fútbol, sino que lo idolatra. Eso es pecado mortal. Muchos están siguiendo el ejemplo de sus ídolos en su camino al infierno. ¡Y CLARO, las Secta del Vaticano II promueve toda esa idolatría!




Es revelador que el masón D.F. Sarmiento favoreció la difusión de este deporte británico del fútbol (del inglés Football, FOOT = PIE, BALL=PELOTA)

Sarmiento y el otro Fútbol "para todos"
"Luego del derrocamiento de Juan Manuel de Rosas las élites ilustradas intentan modernizar al país y entran en colisión con la Iglesia. El mayor exponente de la clase que intentaba disminuir el poder de la Iglesia fue el masón Domingo Faustino Sarmiento. Tal es su aversión hacia la Iglesia que se dice que durante su presidencia favoreció a la difusión del fútbol para que en los domingos la gente no asistiera a misa."
http://lapuertaangosta.blogspot.com.ar/search/label/F%C3%BAtbol


Antipapa Benedicto XVI: "La Iglesia sigue y atiende al deporte no sólo como un fin en sí mismo (sic!) sino también y sobre todo como un medio, como un precioso (sic!) instrumento para la formación perfecta (SIC!!!!!) y equilibrada de toda persona".


1 Timoteo 4, 7-8: "Pero nada tengas que ver con las fábulas profanas propias de viejas. Más bien disciplínate a ti mismo para la piedad; porque el ejercicio físico aprovecha poco, pero la piedad es provechosa para todo, pues tiene promesa para la vida presente y también para la futura".


Fuente Original y Recomendada: Confiteor Unum Baptisma 

martes, 2 de diciembre de 2014

El Falso Papa Reinante (por el Dr. Carlos A. Disandro)


Un Sexteto de Apóstatas

Queridos Lectores y visitantes, deseamos compartir con ustedes esta interesantísima y actualísima editorial de la Revista “HOSTERÍA VOLANTE” dirigida por el Dr. Carlos Disandro y que fuera publicado en dicha revista Nº 27 del Julio de 1971.

Hemos de notar la claridad doctrinaria de este filósofo y el sentido profético de sus escritos, ya que a más de cuarenta años sus escritos conservan plena vigencia en el mar de apostasía y herejía judeocristiana reinante. Por último queremos aclararles y aclarar especialmente a nuestros lectores, fieles y amigos hipercríticos que no somos“DISANDRISTAS” 1º porque el Dr. Disandro –desgraciadamente- no ha dejado ninguna escuela, 2º porque tenemos entendido que él no pretendía semejante cosa, por el contrario siempre exhortaba a que se estudiara y que se regresara a las fuentes, esto es los Evangelios y a los Santos Padres.

Por el Dr. Carlos A. Disandro

Será ésta tal vez la última nota de la Hostería Volante sobre tan delicado y dramático tema. Por eso conviene recapitular, en sucinto resumen, el horizonte entenebrecido en los difíciles días que transcurren, obsesionados por una falsa paz que es una siniestra guerra, estimulados por una falsa guerra que impide el fundamento de la concordia verdadera y lleva por tanto a una siniestra paz.

Hemos explicado en múltiples notas, artículos, ensayos conferencias, el carácter de una autoridad írrita, la vacancia de un poder religioso otrora consentido con odio por las potencias intramundanas, hoy erosionado y apoyado con delectación por esas mismas tendencias apocalípticas, esotéricas, judeocabalistas, judeocristianas, criptojudías, etc. Ese carácter y esa vacancia se resumen en el vínculo entre Iglesia y Pontificado (trascendente y celeste), y la referencia de Pontificado y pontífice (entitativa e histórica). De esta manera hemos transitado con intrepidez un territorio conceptual, abrumado por oscuridades inevitables; y con modestia, una lumbre, coronada de resplandores inalcanzables. No tenemos ya más que decir, pues todo será efecto de este siniestro pseudo-pontífice, que todo lo esgrime para derrumbarlo todo: sólo le falta el último acto, a saber, la pretensión de anular la sacramentalidad trinitario-teándrica de la Iglesia, para convertirla en una empresa sociomórfica e intramundana, que participe y aglutine el gobierno mundial en ejecución. Ya se ve ese rumbo en su increíble alocución de Pascua de 1971. La falsa misa preludia esta tenebrosa requisitoria de las potencias esotéricas, que hoy esclavizan a la Iglesia.

Hemos dicho en los últimos cinco o seis años, lo fundamental de una temática siniestramente callada por los sedicente teólogos tradicionalistas, que empuñan la vara del tambor para ulular a la obediencia, mientras la arquitectura de la Fe cae bajo la piqueta de Lenín-Montini: o que dicen en reserva, secreto y recato las más tremendas acusaciones contra el falso papa, pero que en público aconsejan a los jóvenes el siniestro designio de aceptarlo todo, incluso la destrucción de la patria.

No hay más que analizar ya: falso papa, falsa misa, falso ecumenismo, falsas música, falso evangelio, falsos clérigos, falsa renovación, falsa lectio, falsa teología, falsa mística, falsa misericordia y falsa justicia. Lo que viene es pues o derrumbe de la falsedad, o imperio de sus terribles consecuencias esclavistas. Si es el derrumbe, estamos preparados para prolongar la Fe en la caótica anarquía que lo arrollará todo; si es el imperio de las tinieblas, estamos preparados para afirmar y subrayar, unidos a la más entrañable tradición, lo que consideramos sustancia de la Fe. Eso sí: no sabemos si se nos otorgará la corona de los fuertes. Pero esto es un don que se recibe; aquí hablamos de lo que entrevén nuestras débiles fuerzas.

Entretanto, confirmamos desde estas páginas peregrinas, como las de una “hostería” que afinca su blasón en cualquier rumbo de la patria y del mundo, la conclusión que surge de este decenio sombrío y que culmina en este ridículo y siniestro espectáculo de un pseudo pontífice que converge con las más crueles e inhumanas potencias de esclavitud ( en nombre de la resurrección de Cristo) y que transformado en profeta de una esperanza que no tiene nada que ver con el Espíritu, proclama con increíble y satánico orgullo la mutación intramundana de la humanidad. Se ha esfumado para este judío carbonario la mística del anacoreta, del monje y del contemplativo: sólo piensa que el hombre es “príncipe de los cielos”, porque vuela en ridículas cápsulas interplanetarias, de las que se ríen incluso sinarcas como Toynbee. Se ha esfumado la meditación y la posesión de la vida intratrinitaria: solo piensa en la vida del progreso, las máquinas y el socialismo. Se ha esfumado la posesión y meditación de la humanidad de Cristo: solo piensa en convertir las piedras en pan, para que se erija en las masas hambrientas (creadas por las mismas potestades que protegen a Montini) como un nuevo dios, un dios intramundano, o por lo menos como su electo profeta ecuménico, sin Dios y sin Tierra. En fin se ha esfumado todo acto de elevación en la vida de la Iglesia: sólo piensa en que puede rodar, monte Vaticano abajo, sin sufrir detrimento alguno, cobijado como está en las instancias de los poderes sinárquicos. Hemos entrado pues en el último acto, la satanolatría, que conduce al derrumbe o a la esclavitud.

No es fácil escribir estas líneas: pero debemos escribirlas, para coronar un ciclo del que somos conscientes y que reafirmamos sin ambages. Sus errores serán paliados por los años densos que vienen; sus verdades, aunque fuesen pocas o débiles, resplandecerán en la fuliginosa densidad que nos agobia. Y desde este pasaje tenebroso –en la esclavitud o en el derrumbe- unos y otras advertirán en su modestia y en su nitidez que en América hemos sabido soportar el cruel y duro peso de la claridad penunmbrosa.

Tales reflexiones deben aplicarse en primer lugar a nuestra sufrida tierra, por cuya continuidad, perduración y exaltación comprometemos y hemos comprometido nuestras horas más lúcidas y más fervientes. Pues aquí, quizá como en ningún otro rumbo del mundo, las confrontaciones parecen más desoladas y terribles. No oímos una sola voz de entre las sacras testas corrompidas que anhele –no digo que reclame- la autenticidad de la iglesia, en este vómito sofístico de las altas cátedras, estos “obispos” siguen siendo obispos, porque han dejado de ser epíscopos.

Las consecuencias de su inserción político-temporal seguirán siendo terribles; contra ellas debemos fortalecernos para instaurar un estado argentino libre de la tutela de una iglesia ecuménica, subversiva, judeocristiana, tercermundista, pseudotradicionalista, empresaria, que exalta el pobrerío, porque ha corrompido a los pobres. Nuestro programa político en este caso a reconocerlo y a hacerla a un lado, para instaurar un “estado bárbaro”. Según esta premisa, se ordenan fundamentales y sucesivas instancias político-temporales, que pueden ser realidades en la hora del derrumbe, o que podrán meditarse tal vez en las sombras de la esclavitud. Aquí se nos escapan ya las coyunturas definitivas.

Finalmente hemos subrayado en incontables ocasiones, desde la Hostería Volante, el rumbo previsibles, la maniobra oscura y farisaica, el desapego de las jerarquías vaticanistas a la lumbre doctrinal y mística, el falseamiento de un lenguaje que se ha tornado, satánicamente, campo de concentración lingüística, donde los esclavos judeocristianos sirven a los amos mundialistas contra la Iglesia de Cristo. Hemos adoptado una tesitura de diáfano corte conceptual, y hemos derivado allí numerosas conclusiones de un orden empírico. Ya nadie acusa a la Hostería Volante de exageraciones (como en los años 1958-1964), o de otras muchas cosas concurrentes (como en los años del 1964-1970): simplemente se la odia o se la ama y se la protege; se la quema o se la pide, se la exalta o se la hunde en el lodo. No nos extrañamos de ello ni, nos incomoda. Pagamos el tributo de contradicción de toda obra humana.

A los que nos odian, particularmente a los clérigos, o los que bajo su conducción se rigen por la banderola del infierno, les puntualizamos, que en el ancho mundo también hay sitio para nosotros, y que siendo como somos “arcaicos, obsoletos, obsesionados y tercos”, no les dañamos en absoluto sus planes socialistas, ecumenistas, o los que fueren. Que nos odien pues y dejen ruta libre a nuestras requisitoria dramática. O que nos odien, pero cumplan su deber de verdad, proclamando eso mismo que nos odian.

A los que nos aman, particularmente a los que viviendo en esclavitud desean nuestra libertad espiritual, les aseguramos que es ese el fundamento de nuestra existencia, y que en el ancho mundo siendo tan limitados como somos, la dimensión de ese amor cubre todas las precariedades, contradicciones, incongruencias y debilidades, y nos fuerza a ser lo que somos: HOSTERÍA VOLANTE, NUNC ET SEMPER. QUE EN CUALQUIER CASO EXISTIMOS POR ESO, PARA AMAR EN LA VERDAD.

El Bodeguero...

Fuente: Capillavedia.blogspot.com.ar

domingo, 16 de marzo de 2014

¡Depuestos y Excomulgados!


¡Depuestos y Excomulgados!

Por si quedara duda de que están FUERA DE LA IGLESIA por apóstatas y herejes; aún si ocuparan válidamente sus puestos... Estarían:

¡Depuestos y Excomulgados!

“Si algún eclesiástico o laico, va a la sinagoga de los Judíos, o la reunión-casas de los herejes para unirse en oración con ellos, que sean depuestos y privados de la comunión. Si algún obispo o un sacerdote o diácono se unen en oración con herejes, que sea suspendido de la comunión".

Concilio de Constantinopla, A.D. 680

domingo, 30 de junio de 2013

Los 48 Antipapas de la Historia


Los 48 Antipapas de la Historia

1. San Hipólito (fue reconciliado con el Papa San Ponciano, murió como mártir de la Iglesia), 217-235. 
2. Novaciano, 251-258. 
3. Félix II (confundido por un mártir del mismo nombre y durante mucho tiempo fue considerado Papa legítimo), 355-365. 
4. Ursicinos (Ursino), 366-367. 
5. Eulalio, 418-419. 
6. Laurentes, 498-499, 501-506. 
7. Dioscóreos (legítimo quizás como opuesto a Bonifacio II pero murió 22 días después de su elección), 530. 
8. Teodoro (II) (opuesto al antipapa Pascal), 687. 
9. Pascal (I) (opuesto al antipapa Teodoro), 687. 
10. Teofilacto, 757. 
11. Constantino II, 767-768. 
12. Felipe (reemplazó brevemente al antipapa Constantino II; reinó por un día y luego regreso a su monasterio), 768. 
13. Juan VIII, 844. 
14. Anastasio III Bibliotecario, 855. 
15. Cristóbal, 903-904. 
16. Bonifacio VII, 974, 984-985. 
17. Juan Filagato (Juan XVI), 997-9. 
18. Gregorio VI, 1012. 
19. Silvestre III, 1045. 
20. Juan Mincio (Benedicto X), 1058-1059. 
21. Pietro Cadalus (Honorio II), 1061-1064. 
22. Guibert de Ravenna (Clemente III), 1080 & 1084-1100. 
23. Teodorico, 1100-1101. 
24. Adalberto, 1101. 
25. Maginulfo (Silvestre IV), 1105-1111. 
26. Mauricio Burdano (Gregorio VIII), 1118-1121. 
27. Tebaldos Buccapecuc (Celestino II) (legítimo pero se sometió a oponerse al Papa Honorio II, y después fue considerado como antipapa), 1124. 
28. Pietro Pierleoni (Anacleto II), 1130-1138. 
29. Gregorio Conti (Víctor IV), 1138. 
30. Octaviano de Montecelio (Víctor IV), 1159-1164. 
31. Guido di Crema (Pascal III), 1164-1168. 
32. Giovanni de Stuma (Calixto III), 1168-1178. 
33. Lanzo de Sessa (Inocencio III), 1179-1180. 
34. Pietro Rainalduccio (Nicolás V), antipapa en Roma, 1328-1330. 
35. Roberto de Ginebra (Clemente VII), antipapa de la línea de Aviñón, 20 de septiembre de 1378 – 16 de septiembre de 1394. 
36. Pedro de Luna (Benedicto XIII), antipapa de la línea de Aviñón, 1394-1423. 
37. Pietro Filargi (Alejandro V), antipapa de la línea de Pisa, 1409-1410. 
38. Baldassare Cossa (Juan XXIII), antipapa de la línea de Pisa, 1410-1415. 
39. Gil Sánchez Muñoz (Clemente VIII), antipapa de la línea de Aviñón, 1423-1429. 
40. Bernard Garnier (el primer Benedicto XIV), antipapa de la línea de Aviñón, 1425-c. 1429. 
41. Jean Carrier (el segundo Benedicto XIV), antipapa de la línea de Aviñón, 1430-1437. 
42. Duque Amadeo VIII de Saboya (Félix V), 5 de noviembre 1439 – 7 de abril 1449
43. Angelo Roncalli (Juan XXIII), 28 de octubre 1958 - 3 de junio 1963
44. Giovanni Montini (Pablo VI), 21 de junio 1963 - 6 de agosto 1978
45. Albino Luciani (Juan Pablo I), 26 de agosto 1978 - 28 de septiembre 1978
46. Karol Wojtyla (Juan Pablo II), 16 de octubre 1978 - 2 de abril 2005
47. Joseph Ratzinger (Benedicto XVI), 19 de abril 2005 - 28 de febrero 2013
48. Jorge Bergoglio (Francisco I), 13 de marzo 2013 hasta nuestros tristes días. 

Fuente y más información: Lista completa de los antipapas de la historia

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